Por Adolfo Cuenca, CEO NTT DATA en Chile

Hoy celebramos el Día Internacional de los Programadores, una profesión que -como vemos a diario- está cambiando el mundo. Al mismo tiempo, cifras de SENCE confirman que existe un déficit anual de unos 6.000 trabajadores en el rubro TI.

Quienes formamos parte de la industria tecnológica sabemos que avanza y cambia de forma exponencial, lo que nos obliga a estar preparados para enfrentar y adelantarnos a nuevos desafíos. Uno de ellos, es comprender que el talento no solo está en las capitales o grandes ciudades.

Por eso, las empresas y organizaciones deben ir acorde a estos desafíos, aprovechando las facilidades que nos da la tecnología para acceder al mejor talento, esté donde esté. Las nuevas generaciones buscan desarrollarse profesionalmente en compañías que ofrezcan flexibilidad y oportunidades para quienes se encuentran, por ejemplo, en regiones en Chile. Esto además contribuye al desarrollo económico, tecnológico y social, descentralizando el mundo laboral, y contribuyendo al cuidado del medioambiente al descongestionar las capitales, entre otros. Asimismo, la tecnología nos ofrece la oportunidad de acceder a talento diverso, pues el conocimiento se vuelve más disponible y diversifica los profesionales. Además de acercar la tecnología al enorme talento disponible en las regiones, estamos en un momento en el que muchas profesiones inicialmente no tecnológicas se potencian mediante un uso humanista de la tecnología.

Todo esto enriquece el mercado laboral, el ecosistema tecnológico, emprendedor y de la innovación, contribuyendo al desarrollo económico y social del país. Por eso debemos mirar más allá y reconocer la riqueza de talento y oportunidades que hay en cada rincón de Chile.

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