LLYC acaba de lanzar el informe titulado “Free the Voices: voz, diversidad y tecnología en la era de la IA” en el cual se realiza un exhaustivo análisis sobre cómo la voz perpetúa la discriminación hacia la comunidad LGTBIQ+.
El documento revela que el 41% de los hombres gays y el 6% de las mujeres lesbianas afirman que se les reconoce como LGTBIQ+ debido a sus voces. En ese sentido, a pesar de los avances en la lucha por la no discriminación e igualdad, las personas pertenecientes a colectivos minoritarios, en particular el colectivo LGTBIQ+, siguen siendo víctimas de discriminación en múltiples niveles debido a los sesgos de la sociedad.
Por esto, el estudio se centra en profundizar en algunos puntos clave en torno a la voz como un elemento crucial en la construcción y negociación de identidades sociales, la diversidad vocal como fuente de discriminación, y la tecnología como herramienta que puede perpetuar esta disciminación o revolucionar la manera en que interactuamos con el mundo digital y nos vemos representados en él.
A partir de los resultados de este informe, LLYC anunció además el lanzamiento de Free the Voices, el primer banco de voces sintéticas diversas, creado con el objetivo de combatir los sesgos y la discriminación contra el colectivo LGTBIQ+. Este proyecto innovador, desarrollado en colaboración con Monoceros Labs y su producto Fonos, busca reducir los sesgos generados por la voz a través del aporte a un ambiente digital que refleje la diversidad vocal.
Free the Voices fue creado a partir de las voces de más de 250 personas pertenecientes a la comunidad que refleja la diversidad vocal, no sólo en términos de orientación sexual e identidad de género, sino de nacionalidad, acentos y edades. Para asegurar la autenticidad y evitar la perpetuación de estereotipos, el proceso de diseño de voces sintéticas requirió un enfoque participativo que contó con la colaboración de aliados como Redi, Pride Connection México, Casa Frida y la Cámara de la Diversidad de Colombia, logrando así obtener datos variados no solo en términos de orientación sexual e identidad de género, sino también de nacionalidad, acentos y edades. Lo que garantizó que las voces generadas no impusieran visiones externas sobre lo que constituye una «voz auténtica LGBTIQ+».
El repositorio de voces sintéticas está disponible para uso libre en Fonos, donde también se podrá donar voluntaria y anónimamente la voz con la lectura y grabación de un manifiesto, que contribuya a expandir los recursos en favor de la diversidad vocal. Los avances en inteligencia artificial nos ofrecen la oportunidad de reflejar la rica diversidad vocal de nuestra sociedad, y Free the Voices, contribuye a desmantelar prejuicios arraigados y a construir un futuro más inclusivo y representativo.
Para más información visita FreeTheVoices.com.

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