Con una altitud de 5.895 metros, el Kilimanjaro (África) es la cuarta cumbre más alta del mundo, detrás del Everest (Nepal y China), el Aconcagua (Argentina), y el Monte McKinley (Estados Unidos). Cada año, cerca de 50 mil personas tratan de coronar esta cima, aunque no todos lo consiguen. Sin embargo, el que sí lo hizo hace pocos días fue Mario Carrillo, jefe de Seguridad de Banco Ripley, a sus 60 años recién cumplidos. 

“Cada vez que subo una montaña pienso ‘la hice, yo puedo, soy capaz’ y eso es lo que me motiva a querer seguir haciéndolo. Cualquier persona a los 60 años podría pensar que ya no puede, que están muy viejos, y aunque no puedo negar que a veces me duelen las rodillas y el hombro, practicar este deporte me hace sentir lleno de vida. Eso se suma al apoyo que tengo de mis dos hijas, que quedaron impresionadas cuando les mostré el video llegando a la cima”, explicó Carrillo. 

El ejecutivo de Banco Ripley demostró que la dedicación y la pasión por los desafíos no tienen límites. Su reciente ascenso al Kilimanjaro es un testimonio de su determinación y espíritu aventurero. Además, el año pasado logró escalar al campamento base del Everest, consolidando así su reputación como un montañista experimentado y perseverante. Una de sus mayores motivaciones fue la muerte de su padre y que sus hijas se hayan independizado. Mario quería demostrarse a sí mismo que podía seguir adelante solo.

“El Kilimanjaro me dejó muchas lecciones. Fue una aventura con mucha adversidad, porque no sólo tenías que lidiar con un clima súper cambiante con viento, lluvia y frío extremo, sino que además estabas a casi 6.000 metros de altura. Fue un reto físico, pero sobre todo mental”, explicó el deportista, quien para prepararse entrena en las tardes, después de su trabajo. “Armé un gimnasio en mi casa, en donde en la semana hago principalmente bicicleta, remo y pesas. Asimismo, me levanto todos los sábados a las 4 am para subir algún cerro con mi cordada”, indicó. 

El amor por su trabajo incluso lo llevó a representar a su equipo en la cumbre, ya que no dudó en alzar una bandera de Banco Ripley al completar su hazaña: “En Banco Ripley encontré una segunda familia; me siento acogido y muy valorado, y me encanta trabajar ahí, eso me motivó a querer sacarme esa foto en la cumbre con la bandera, que me ha acompañado en mis últimos ascensos a grandes montañas”, expresó. 

La cima del Kilimanjaro es recién el comienzo de su aventura en este deporte que practica de manera activa desde 2019; Mario ya anticipó que su próximo objetivo es subir una montaña que ronda los 7.000 metros, no quiere adelantar el nombre. 

Mario es ingeniero en Prevención de Riesgos, Calidad y Ambiente; posee un máster en Ciencias Políticas y se desempeña como Jefe de Seguridad de Banco Ripley desde el 2022. Años antes tuvo una distinguida carrera en Carabineros de Chile, alcanzando el rango de Coronel y especializándose en operaciones policiales especiales con el Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE). 

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