Los avances tecnológicos han revolucionado la manera en que abordamos el ejercicio físico. Los smartwatch y smartbands han pasado de ser simples herramientas de medición de pasos a convertirse en verdaderos aliados en la optimización de nuestros entrenamientos. Con una correcta utilización, estos dispositivos pueden ofrecer un sinnúmero de beneficios que van desde el monitoreo de la frecuencia cardíaca hasta la personalización de rutinas de ejercicio. 

Monitoriza el rendimiento en tiempo real

Uno de los beneficios más destacados de los smartwatch y smartbands es la capacidad de monitorizar el rendimiento en tiempo real. Dispositivos como Xiaomi Watch 2 y Xiaomi Watch S3 están equipados con sensores avanzados que registran datos clave como la frecuencia cardíaca, la cantidad de pasos, la distancia recorrida y las calorías quemadas. Esta información es invaluable para cualquier persona que busque mejorar su condición física, ya que permite realizar ajustes inmediatos durante el ejercicio.

Por ejemplo, mantener la frecuencia cardíaca en un rango específico puede maximizar los beneficios cardiovasculares y de quema de grasa. Muchos dispositivos permiten establecer alertas de frecuencia cardíaca, asegurando que te mantengas dentro de tu zona óptima de entrenamiento. Asimismo, el seguimiento en tiempo real de las calorías quemadas te puede ayudar a ajustar la intensidad de tu entrenamiento para alcanzar tus metas de pérdida de peso o ganancia muscular.

«Gracias a esto puedo mejorar mis sesiones de entrenamiento. Además puedo ver mi frecuencia cardiaca y progreso a lo largo del tiempo lo que me mantiene motivada y enfocada para mejorar cada día”, comenta Tania Zeng, seleccionada nacional de Tenis de Mesa. 

Personaliza tus rutinas de entrenamiento

La personalización es otro aspecto crucial donde los smartwatch y smartbands pueden marcar una gran diferencia. Gracias a la tecnología de estos dispositivos, es posible diseñar rutinas de entrenamiento específicas basadas en tus objetivos personales y nivel de condición física.

Por ejemplo, si eres corredor, tu smartwatch puede sugerir diferentes tipos de entrenamientos de carrera (como intervalos, distancias, ritmo, calorías, elevación, sesiones de velocidad, etc.) basados en tu historial de actividad y tus metas. Los ciclistas pueden beneficiarse de entrenamientos personalizados que incluyen rutas, tiempos y niveles de resistencia. Incluso para aquellos que practican yoga, pilates o tenis de mesa, hay programas específicos que ayudan a mejorar la flexibilidad, constancia y la fuerza.

La retroalimentación inmediata y los ajustes automáticos de las rutinas basadas en tu rendimiento diario te permiten tener un enfoque más científico y medido de tu entrenamiento. Esto no solo mejora la eficiencia de cada sesión, sino que también reduce el riesgo de lesiones al asegurar que no estás sobreentrenando.

No todo es entrenar: Beneficios del sueño y la recuperación

No solo se trata de entrenar duro; la recuperación es igualmente importante para maximizar los beneficios de cualquier régimen de ejercicio. Los smartwatch y smartbands también ofrecen herramientas avanzadas para monitorear la calidad del sueño y gestionar la recuperación.

El sueño de calidad es esencial para la recuperación muscular y la función cognitiva. Muchos dispositivos ofrecen análisis detallados del sueño, incluyendo la duración y las etapas del sueño (ligero, profundo y REM). Esta información puede ayudarte a realizar ajustes en tu rutina diaria, como mejorar la calidad del sueño o ajustar los horarios de entrenamiento para asegurarte de que estás descansando lo suficiente.

Además, algunas smartbands incluyen características de monitoreo del estrés y técnicas de respiración guiada. Reducir el estrés y mejorar la calidad del sueño contribuyen significativamente a una mejor recuperación y rendimiento físico general.

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