Una ola de despidos, cierres de áreas de desarrollo y frenos en contrataciones ha sido la constante en el terreno tecnológico ante un clima inflacionario general y la amenaza latente de una recesión. Intel es la última en subirse a este tren.

Y es que, de acuerdo con un nuevo informe firmado por Bloomberg, el gigante de los chips está listo para anunciar un recorte masivo en su plantilla que afectarán a alrededor del 20 por ciento de su plantilla laboral, principalmente, a sus equipos de ventas y marketing.

Los datos son claros. Desde IDC indican:

«Se avecinan tiempos tumultuosos para los mercados de PC y tabletas según un nuevo pronóstico del Rastreador trimestral mundial de dispositivos de computación personal de International Data Corporation ( IDC ) . Envíos globales de PC tradicionales se prevé que disminuyan un 12,8 por ciento en 2022 a 305,3 millones de unidades, mientras que los envíos de tabletas caerán un 6,8 por ciento a 156,8 millones. La inflación, el debilitamiento de la economía mundial y el aumento de las compras en los últimos dos años son las principales causas de la perspectiva reducida».

La caída en la venta de PC y, por ende, en la venta de chips y procesadores ya había sido prevista por Intel. Hace algunos meses recortó sus pronósticos de ingresos con 11 mil millones de dólares a la baja para este año.

De hecho, el director ejecutivo de Intel, Pat Gelsinger, afirmó durante su llamada de ganancias para el segundo trimestre que la compañía buscaría «tomar medidas adicionales en la segunda mitad del año» para optimizar sus ganancias.

Con los recortes al personal se estima que Intel reduzca sus costos entre un 10 y 15 por ciento, con un valor de al menos 25 a 30 mil millones de dólares. Solo el tiempo dirá si es una decisión correcta y suficiente para plantar cara al escenario económico mundial.