Impulsadas por un procesador de IA de última genenración y con un volumen de color del 100 por ciento, la nuevas pantallas de gran formato ofrece una experiencia inmersiva sin precedentes en deportes y videojuegos en un contexto en que se proyecta que el segmento de televisores gigantes mantenga un crecimiento sostenido hasta 2030.
La frontera entre el espectador y la acción se ha disuelto. Con el lanzamiento de la línea QNED evo 2026, encabezada por un imponente modelo de 115 pulgadas, LG Electronics no solo ha fabricado una pantalla gigante, sino que ha diseñado una infraestructura de entretenimiento que redefine la percepción del espacio. La promesa es simple pero ambiciosa: transformar el salón de cualquier hogar en la primera fila de un estadio o en el centro de un campo de batalla digital, donde cada detalle respira gracias a una potencia de procesamiento inédita.
La magia detrás de estas dimensiones colosales reside en las tecnologías Dynamic QNED Color Pro y Precision Dimming Ultra. Potenciadas por el procesador Alpha 8 AI Gen 3, estas funciones elevan la calidad de imagen en paneles de gran escala con una precisión quirúrgica. Lo más disruptivo es su capacidad de ejecutar upscaling con IA en tiempo real de manera totalmente autónoma, sin necesidad de estar conectado a internet. El televisor procesa, analiza y mejora cada píxel de forma interna mediante algoritmos de deep learning alojados localmente, asegurando que incluso los contenidos antiguos se vean con la nitidez propia del 4K nativo en una superficie de casi tres metros de ancho.
Este salto hacia lo monumental responde a una tendencia de consumo que no tiene vuelta atrás. Según datos recientes de la consultora Omdia, el segmento de televisores de más de 100 pulgadas ha experimentado un crecimiento exponencial, duplicando su presencia en hogares premium durante el último año. El usuario ya no se conforma con una ventana al contenido; busca una inmersión que solo se logra cuando la pantalla ocupa el campo visual periférico, eliminando las distracciones del entorno físico. Esta cobertura de color ha sido certificada por Intertek, alcanzando el 100% de volumen cromático.
«Estamos viendo un cambio de paradigma. El usuario ya no le tiene miedo a las dimensiones grandes porque entiende que la tecnología de hoy permite estar cerca de una pantalla de 115 pulgadas sin perder definición. Lo que la gente busca es esa sensación de ‘estadio en casa’, donde no solo ves el partido, sino que sientes la escala real de los jugadores y el ambiente. Es pasar de observar a pertenecer a la escena», comenta Yolanda Malavé, Brand Manager de Media Entertainment Solutions de LG Electronics Chile,
Para los fanáticos de la acción, funciones como AI Super Upscaling, Dynamic Tone Mapping Pro y AI Sound Pro trabajan en conjunto para recrear una atmósfera acústica y visual de nivel profesional. El sistema de audio virtual de 11.1.2 canales proyecta el sonido de forma envolvente, logrando que el rugido de la multitud o el estruendo de una explosión se sientan físicamente. El mundo del gaming también encuentra un aliado sin precedentes: con una tasa de refresco variable (VRR) de hasta 165Hz y el innovador Motion Booster que eleva la fluidez hasta los 330Hz, la jugabilidad en 115 pulgadas es, sencillamente, perfecta, eliminando cualquier rastro de desenfoque en títulos competitivos.
Hacia el futuro, las proyecciones son aún más ambiciosas. De acuerdo con estudios de Grand View Research, el mercado de televisores inteligentes de ultra gran formato mantendrá un crecimiento sostenido hacia el 2030, impulsado por la maduración de las tecnologías de Micro LED y QNED Mini LED. La integración de la inteligencia artificial predictiva y la conectividad ultra segura, protegida por el sistema LG Shield (ganador del Premio a la Innovación en CES 2026), serán los pilares de una industria donde el televisor es el cerebro del hogar. La era de las pantallas gigantes apenas comienza.






