El de los dispositivos de hogar inteligente es un mercado en el que la posición de Apple es, si lo pensamos, un tanto débil. Basta con dar un repaso a su catálogo para comprobar que los únicos dispositivos de los de Cupertino en este contexto son en reproductor multimedia Apple TV y los altavoces HomePod Mini y el recién resucitado HomePod. Es cierto que en su web podemos encontrar una oferta más amplia, pero se nutre de productos de terceros compatibles con HomeKit, la tecnología propia de Apple para la gestión de hogar conectado.

Esto, seguramente, responde a la política de mantener un catálogo reducido en lo que se refiere a referencias propias, algo que impulsó Steve Jobs especialmente durante su segundo periodo a cargo de la compañía. No digo que sea imposible, pero imaginar un catálogo como el actual (referencias, tamaños, colores, etcétera) cuando él capitaneaba la compañía no resulta sencillo. Claro, que si por Jobs fuera, probablemente jamás habríamos llegado a ver un iPad Mini, cuatro modelos de iPhone (caras unió con todas sus variantes de almacenamiento y de colores), un visor de realidad virtual como el que en teoría llegará este año… sí, definitivamente sería un catálogo mucho más pequeño.

Aunque la impronta del fundador sigue muy presente en Apple, lo cierto es que Tim Cook ha tomado, con los años (parece mentira que ya hayan pasado más de diez años desde el fallecimiento de Jobs) decisiones que han separado a Apple Dell recto camino marcado por Jobs. Esto no es ni bueno malo, simplemente es normal, pues cada gestor tiene su propio estilo y sus propias ideas. Y parece que, en este sentido, las de Tim Cook son diametralmente opuestas a las de su ilustre predecesor.

Así, después de vivir la llegada de iPhones con todos los colores y sabores, iPads de todos los tamaños posibles y demás, según afirma el analista Mark Gurman, Apple se está preparando para incrementar su catálogo propio de dispositivos de hogar inteligente.

Apple quiere crecer en hogar inteligente

El siguiente paso, según Gurman, tiene que ver con las pantallas, pequeñas y grandes, pero destinadas de manera principal a su uso doméstico. Las pequeñas, inferiores al tamaño de un iPad Mini, podrían colgarse en la pared y emplearse como herramienta de control de la infraestructura doméstica. Las grandes, por su parte, también podrían tener funciones adicionales, principalmente la reproducción de contenido multimedia, al estilo de un marco de fotos-vídeo digital.

Con este movimiento, Apple se lanza directamente contra un mercado en el que Google, Amazon y Meta se encuentran más consolidados, pero lo hace precisamente cuando la mala situación económica de las dos últimas las ha obligado a dejar un tanto de lado dicho mercado. ¿Lo hará precisamente por esa razón? Es probable que haya extraído bastante conocimiento de la experiencia ajena, es decir, de los que ahora serán sus competidores en este sentido, y que haya decidido que éste es su momento.