Suena la alarma. Son las 6:30 AM y marzo ya se siente en el aire. Para cualquier padre o madre en Chile, este mes no es solo un cambio de hoja en el calendario; es una maratón de obstáculos. Es la odisea de encontrar la lista de útiles completa, el estrés de forrar cuadernos a medianoche y, sobre todo, el golpe al bolsillo que significan los uniformes nuevos. Pero el verdadero drama no ocurre en la tienda, sino en el primer recreo. Esa camisa blanca que sale impecable de casa y regresa convertida en un lienzo de pasto, tinta y restos de colación.
Es aquí donde el alivio económico y mental se vuelve una prioridad. La respuesta no está en refregar más fuerte, sino en la tecnología AI DD™ (Artificial Intelligence Direct Drive). A diferencia de las lavadoras tradicionales que ejecutan movimientos mecánicos ciegos, esta tecnología utiliza sensores de Inteligencia Artificial para «entender» la ropa. El sistema no sólo pesa la carga, sino que detecta la suavidad y textura del tejido. Al identificar si el tambor contiene el algodón rígido de un pantalón de gimnasia o la fibra delicada de una blusa, el motor ajusta de forma autónoma entre 20.000 patrones de movimiento distintos para limpiar profundamente sin maltratar la prenda.
Este avance no es una simple promesa; es un hito tecnológico con validación científica global. La tecnología AI DD™ es la primera en la industria en recibir la Verificación de Reproducción de Algoritmos de IA otorgada por UL (Underwriters Laboratories), una de las autoridades en ciencia de la seguridad más prestigiosas del mundo. A esto se suma la Certificación de Seguridad de IA del Korea Testing Laboratory (KTL). Estos reconocimientos confirman que el «cerebro» de la máquina procesa datos de aprendizaje profundo para determinar el ciclo de lavado exacto según el tejido detectado. Al reducir el error mecánico, el sistema garantiza un equilibrio óptimo entre limpieza y cuidado textil, permitiendo que los uniformes resistan el ritmo del año escolar mientras se optimiza cada gota de agua y cada watt de energía.
«Marzo es el mes más intenso del año para las familias chilenas. En ese contexto nuestra meta es que la tecnología se haga cargo de los detalles tediosos y estresantes. Por esto las Lavadoras/Secadoras LG con sistema AI DD™, deciden por el usuario el mejor trato para la ropa, liberando a los padres de la preocupación por las manchas difíciles y asegurando que la inversión en uniformes rinda al máximo mediante un cuidado automatizado y eficiente».
Para lograr un uniforme eterno, la clave es no pelear con la mancha, sino dejar que el algoritmo trabaje. Si el niño llega con pasto o barro en las rodillas, la tecnología de vapor ayuda a soltar la suciedad antes de que la IA defina la potencia del lavado. No hace falta ser un experto en lavandería ni pasar horas refregando.
Es la tecnología cumpliendo su propósito más noble: devolver tiempo y paz mental. En medio del caos de las reuniones de apoderados y las tareas de última hora, saber que el cuidado de la ropa está en manos de una inteligencia que protege tanto la prenda como el medio ambiente es la verdadera «innovación tecnológica» que todo hogar necesita para sobrevivir con éxito a la batalla de marzo.






