Tecnología

Día de la Eficiencia Energética: El impacto del «ahorro invisible» en el consumo del hogar moderno

Al comparar el cierre de 2020 con las proyecciones y cierres de 2025, el consumo eléctrico residencial ha experimentado un aumento acumulado estimado que ronda el 12% al 15% en promedio a nivel nacional.

El pasado 5 de marzo se conmemoró el Día Mundial de la Eficiencia Energética, una fecha que invita a reflexionar sobre cómo optimizar el uso de los recursos en un planeta con una demanda energética creciente. En 2026, la eficiencia ha dejado de ser una opción ética para convertirse en una necesidad económica y ambiental. La clave no está en dejar de usar tecnología, sino en elegir aquella diseñada para ser inteligente y consciente de su impacto.

Las cifras hablan por sí solas, al comparar el cierre de 2020 con el cierre de 2025, el consumo eléctrico residencial en Chile ha experimentado un aumento acumulado estimado que ronda entre el 12% al 15% en promedio a nivel nacional, según datos del Anuario Estadístico del Consejo Nacional de Energía. Todo esto en un contexto inédito donde ha habido una sostenida alza en el valor de la energía eléctrica con un aumento de 59,6 % entre mayo 2024 y marzo 2025 según datos de la Biblioteca del Congreso Nacional

Uno de los mayores avances en esta materia es la tecnología Inverter, un sistema que permite que los motores operen a velocidades variables en lugar de los ciclos bruscos de «encendido y apagado» de los equipos antiguos. Este funcionamiento constante evita los picos de consumo que suelen disparar las facturas eléctricas. Un ejemplo claro es el Calentador de Agua con Bomba de Calor DUAL Inverter de LG, que utiliza esta ingeniería para calentar agua con un rendimiento certificado por ENERGY STAR, consumiendo hasta un 70% menos energía que un calentador convencional.

La conectividad digital también juega un papel protagónico en esta revolución verde. A través del Internet de las Cosas (IoT), los usuarios pueden hoy monitorear su consumo en tiempo real desde sus celulares. Este tipo de transparencia permite detectar patrones de desperdicio y ajustar el uso de los aparatos a las horas de menor demanda energética. La gestión remota no es solo una comodidad, es una herramienta de precisión para reducir la huella de carbono individual día tras día.

La inteligencia artificial ha llevado este ahorro a un nivel predictivo. Hoy existen sistemas que no solo obedecen órdenes, sino que analizan la carga de trabajo de forma autónoma. En el área del cuidado textil, las lavadoras LG con tecnología AI DD™ optimizan cada gota de agua y cada watt de energía al detectar el peso y la textura de la ropa, aplicando el ciclo exacto para evitar el gasto innecesario de recursos y proteger las fibras del desgaste prematuro.

Para el ciudadano común, la eficiencia energética se traduce en pequeños hábitos potenciados por la ingeniería moderna. Mantener los equipos en «Modo Eco», aprovechar la programación inteligente para evitar el uso simultáneo de electrodomésticos de alta potencia y preferir dispositivos con certificaciones de eficiencia reales son pasos fundamentales. Al final, la suma de estas decisiones tecnológicas permite que el confort del hogar no entre en conflicto con la salud del ecosistema global.

La meta para 2030 es ambiciosa, pero la adopción de soluciones de climatización y lavado que operen bajo estándares de rendimiento real es un camino directo hacia la descarbonización. En este Día de la Eficiencia Energética, la verdadera innovación no reside en lo que la tecnología puede hacer por nosotros, sino en cómo esa misma tecnología nos enseña a habitar el mundo de una manera más responsable, equilibrada y duradera.

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