La nueva plataforma para desarrolladores incorpora el procesador Ryzen AI Max+ PRO 495, hasta 192 GB de memoria unificada y gráficos Radeon integrados. AMD busca facilitar la ejecución local de modelos de IA, agentes autónomos y herramientas de generación de imágenes, vídeo, música y contenido 3D.
AMD presentó una nueva versión de su plataforma de desarrollo Ryzen AI Halo, un computador compacto diseñado para ejecutar cargas de trabajo de inteligencia artificial directamente en el equipo. La propuesta está orientada a desarrolladores, investigadores y creadores que necesitan experimentar con modelos de lenguaje de gran tamaño, desarrollar agentes de IA y producir contenido sin depender exclusivamente de servicios en la nube.
Anunciada el 12 de octubre de 2026, esta nueva configuración incorpora el procesador AMD Ryzen AI Max+ PRO 495 y admite hasta 192 GB de memoria unificada. Según la compañía, esa capacidad permite ejecutar modelos de lenguaje con 300.000 millones de parámetros o más, utilizando cuantización de 4 bits, una técnica que reduce los requisitos de memoria para facilitar la ejecución de modelos complejos.
El equipo también integra gráficos Radeon basados en la arquitectura RDNA 3.5 y una unidad de procesamiento neuronal capaz de alcanzar hasta 55 TOPS. Con estos componentes, AMD busca ofrecer una plataforma que reúna procesamiento general, aceleración gráfica y tareas de inteligencia artificial en un formato compacto pensado para el escritorio.
Hasta 192 GB de memoria para ejecutar IA localmente
Uno de los principales atractivos del Ryzen AI Halo es su arquitectura de memoria unificada. En lugar de depender de espacios de memoria completamente separados para el procesador y los gráficos, el sistema permite compartir un conjunto de memoria entre la CPU, la GPU y la NPU.
La configuración con el Ryzen AI Max+ PRO 495 ofrece hasta 192 GB de memoria LPDDR5X, de los cuales se pueden asignar hasta 160 GB a la GPU como memoria gráfica, según la configuración utilizada. Esto amplía el espacio disponible para cargar modelos, conjuntos de datos y aplicaciones que requieren grandes cantidades de memoria.
La capacidad resulta especialmente relevante para ejecutar modelos de inteligencia artificial localmente. Algunos sistemas convencionales necesitan recurrir a servidores externos cuando los modelos superan la memoria disponible en el computador. Con una mayor capacidad de memoria compartida, Ryzen AI Halo busca permitir que más tareas se procesen directamente en el dispositivo.
AMD señala que la plataforma puede ejecutar modelos de 300.000 millones de parámetros o más con cuantización de 4 bits. Esta cifra representa la capacidad anunciada por el fabricante y no significa que todos los modelos de ese tamaño funcionen a la misma velocidad: el rendimiento real dependerá de la arquitectura del modelo, el software, la configuración de memoria y la complejidad de cada tarea.
La posibilidad de mantener modelos y datos en memoria también puede beneficiar a quienes trabajan con varias herramientas simultáneamente, especialmente cuando necesitan ejecutar procesos de generación, análisis y validación sin interrumpir constantemente el flujo de trabajo.
Procesador Ryzen AI Max+ PRO 495: especificaciones
El corazón de esta nueva configuración es el Ryzen AI Max+ PRO 495, un procesador que combina núcleos de CPU, gráficos integrados y aceleración neuronal en un mismo chip.
Entre sus principales características se encuentran:
- CPU: 16 núcleos y 32 hilos con arquitectura Zen 5.
- Frecuencia máxima: hasta 5,2 GHz.
- Gráficos integrados: AMD Radeon 8065S con 40 unidades de cómputo basadas en RDNA 3.5.
- NPU: hasta 55 TOPS para tareas de inteligencia artificial.
- Memoria: hasta 192 GB LPDDR5X unificada.
- Almacenamiento: SSD M.2 de 2 TB en la configuración de referencia.
- Conectividad inalámbrica: Wi-Fi 7 y Bluetooth 5.4.
- Red cableada: Ethernet de hasta 10 Gbps.
- Conexión de vídeo: HDMI 2.1b.
- Consumo térmico de referencia: 120 W.
La combinación de estos componentes apunta a cargas de trabajo que necesitan tanto capacidad de cálculo como memoria disponible. La CPU se encarga de coordinar procesos y aplicaciones, mientras que la GPU acelera tareas paralelas y de generación de contenido. La NPU, por su parte, está diseñada para ejecutar operaciones específicas de inteligencia artificial con una arquitectura dedicada.
El sistema también cuenta con un formato compacto, con dimensiones aproximadas de 150 × 150 × 45,4 milímetros y un peso inferior a 1,2 kilogramos, según la documentación técnica de AMD.
De los modelos de lenguaje a la generación de imágenes y vídeo
La plataforma no está limitada a los chatbots o a los modelos de lenguaje. AMD también destaca su capacidad para trabajar con herramientas de inteligencia artificial generativa orientadas a la creación de imágenes, vídeos, música y contenido tridimensional.
La compañía menciona aplicaciones y modelos como FLUX.2, Qwen Image, Stable Music, LTX y Microsoft Trellis, entre otros, dentro de las experiencias evaluadas con la plataforma. Esto abre posibilidades para desarrolladores que necesitan crear prototipos, probar diferentes modelos y experimentar con flujos de trabajo creativos desde un computador local.
AMD también presentó resultados de pruebas internas en las que compara el Ryzen AI Max+ PRO 495 con sistemas basados en procesadores Intel y Apple. La compañía informa ventajas de rendimiento en determinados escenarios de generación de contenido, aunque los resultados corresponden a pruebas específicas y no representan necesariamente el comportamiento de todas las aplicaciones.
En cualquier caso, la capacidad de ejecutar localmente estas herramientas puede ser útil para quienes necesitan controlar sus datos, reducir la dependencia de servicios externos o trabajar con modelos que requieren una gran cantidad de memoria.
Un entorno de software pensado para desarrolladores
Además del hardware, AMD busca simplificar la puesta en marcha de los proyectos mediante un entorno de software preparado para trabajar con inteligencia artificial. La plataforma incluye herramientas y modelos preinstalados, junto con el AMD Ryzen AI Developer Center, desde donde se pueden gestionar funciones, actualizaciones y recursos para el desarrollo.
La compañía también ofrece AMD AI Playbooks, guías que ayudan a configurar flujos de trabajo compatibles con distintas herramientas. El objetivo es reducir el tiempo dedicado a instalar dependencias, ajustar componentes y solucionar problemas de configuración antes de comenzar a trabajar con los modelos.
Ryzen AI Halo es compatible con Linux y Windows 11, aunque la nueva configuración con el Ryzen AI Max+ PRO 495 y Windows Project Zenith todavía estaba anunciada como próxima a llegar. AMD ya permite solicitar el sistema con el procesador PRO 495 a través de Micro Center, su socio comercial en Estados Unidos.
La disponibilidad internacional y la llegada a Chile no han sido confirmadas. Tampoco se ha anunciado un precio oficial en pesos chilenos, por lo que no es posible establecer cuánto costaría el equipo en el mercado nacional.
AMD quiere llevar la inteligencia artificial más allá de la nube
La nueva generación de Ryzen AI Halo refleja una tendencia creciente en el sector tecnológico: ejecutar más procesos de inteligencia artificial directamente en los computadores personales. Esta aproximación permite mantener los datos en el dispositivo, reducir la necesidad de enviar información a servidores externos y experimentar con modelos sin depender de una conexión permanente a la nube.
Para los desarrolladores, disponer de una plataforma con una gran cantidad de memoria puede facilitar la creación de agentes capaces de utilizar herramientas, consultar archivos y coordinar tareas en varios pasos. Para los creadores, también puede ofrecer un entorno donde experimentar con generación de imágenes, vídeo, audio y contenido 3D.
Sin embargo, se trata principalmente de una plataforma de desarrollo y no de un mini PC convencional pensado para cualquier usuario. Su atractivo está en la capacidad de ejecutar modelos de gran tamaño y ofrecer un entorno preparado para construir aplicaciones de inteligencia artificial.
Con Ryzen AI Halo, AMD busca posicionarse en un segmento donde la memoria, la aceleración de IA y la ejecución local se vuelven cada vez más importantes. Su propuesta combina un formato compacto con componentes diseñados para desarrollar y probar sistemas de inteligencia artificial avanzados directamente desde el escritorio.






