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La victoria inesperada que dio origen a un imperio: 125 años de Ford Racing

Henry Ford no era un piloto de carreras de profesión. Sin embargo, supo ver una oportunidad.

La carrera Sweepstakes de Grosse Pointe, Michigan, disputada el 10 de octubre de 1901, era un evento de gran repercusión que terminaría dando frutos de formas que ni siquiera un visionario como Ford podía imaginar. Cuando Henry Ford, vestido con un traje de tres piezas y al volante del auto de carreras que bautizó “Sweepstakes” en honor al evento, superó al favorito Alexander Winton y se quedó con la victoria, dio inicio a una celebración que sigue vigente en 2026.

No es fácil elegir los momentos más destacados de una historia que abarca 125 años. Sin embargo, ponemos el foco en muchas de las victorias pioneras que definen a Ford Racing como el equipo de carreras de Estados Unidos.

Principios del siglo XX

Dos años después de la carrera Sweepstakes, poco después de su fundación formal, Ford Motor Company siguió participando en competencias con el objetivo de consolidar su reputación y desarrollar sus productos.

Los pilotos que competían en carreras destacadas, como la Vanderbilt Cup y el American Transcontinental Clash, lo hacían al volante de vehículos Ford.

En 1903, Barney Oldfield condujo un Ford 999 en la pista de tierra de una milla del Indiana Fairgrounds, a unos 97 km/h: hasta ese momento, las vueltas más rápidas registradas en un circuito cerrado. Tres años después, en 1909, un Ford T ganó la carrera transcontinental de Nueva York a Seattle y el Guggenheim Trophy. Una demostración de la ingeniería y la durabilidad de Ford.

Para 1914, ya se podía ver al Ford T subiendo el Pikes Peak en las primeras ediciones del International Hill Climb, una competencia que Ford ganó en la clasificación general a principios de este año. Ford volvería a imponerse en 1922 y, en 1934, establecería récords de velocidad que perduraron durante años con Ford Coupés del ’34 equipados con motores Flathead V8 de fábrica.

Década de 1950

Mientras Ford seguía compitiendo y Ford Motor Company crecía atravesando la Gran Depresión e incluso dos guerras mundiales, en la década de 1950 comenzó a expandirse un nuevo fenómeno del automovilismo: NASCAR.

Ford estaba en una posición ideal para aprovechar la transferencia tecnológica que puede surgir de competir con autos de producción. En 1949, Jim Roper ganó en Charlotte, Carolina del Norte, la primera carrera sancionada por NASCAR, al volante de un Lincoln. “Shirtless” Jimmy Florian obtuvo la primera victoria de Ford en la NASCAR Grand National Series, con un motor Ford Flathead V8, en el Dayton Speedway.

Década de 1960

Fue la década en la que Ford dejó en claro sus ambiciones en las carreras: el Óvalo Azul competiría en todo el mundo. En 1963, Tiny Lund ganó las 500 Millas de Daytona junto a Wood Brothers. Luego, en 1964, durante el Tour de France Rallye, el Ford Mustang logró el 1-2 en la categoría de autos de turismo, en lo que fue la primera victoria del Pony.

Con el campeón mundial de F1 Jim Clark al volante y el apoyo de Wood Brothers en boxes, Ford ganó las 500 Millas de Indianápolis en 1965.

Eddie Wood, copropietario de Wood Brothers Racing, dijo en 2025: “Ese evento en particular es, probablemente, uno de los momentos de mayor orgullo en la historia de mi papá, Glen Wood, y de mi tío.

“Ese auto, y la forma en que el equipo de fábrica de Lotus y el equipo de fábrica de Ford que había desarrollado el motor los recibieron allí… Temían que vinieran de un mundo distinto”. La experiencia demostró que, incluso con trayectorias diferentes, un equipo unido por un mismo objetivo puede alcanzar la victoria. Ese es uno de los rasgos distintivos de la mentalidad de Ford Racing como el equipo de carreras de Estados Unidos.

En 1966, Ford se consolidó como un fabricante de primer nivel. Carroll Shelby recibió el encargo de liderar el desarrollo del ahora famoso Ford GT40 para las 24 Horas de Le Mans. El auto fue un logro extraordinario y superó ampliamente a sus rivales, en especial al equipo de Ferrari. La historia inspiró la película de 2019 Ford vs Ferrari.

Como parte de su expansión en las competencias internacionales, Ford comenzó a diseñar motores para la Fórmula 1. Como fabricante, Ford ganó 10 Campeonatos de Constructores, incluida una racha de siete títulos consecutivos y varias temporadas en las que solo los autos con motores Ford ganaron Grandes Premios. Este año, Ford Racing volvió a la F1 en alianza con Red Bull Ford Powertrains.

Década de 1980

Después de los éxitos de la década de 1970, la siguiente etapa de Ford Racing llegó en 1981. Ese año, el “Miller Mustang” fue protagonista y ganó dos competencias de IMSA GT.

En 1983, el Ford Thunderbird revolucionó NASCAR. En 1987, Bill Elliott estableció el récord absoluto de velocidad de NASCAR en Talladega Superspeedway: completó una vuelta a aproximadamente 342,5 km/h con un Thunderbird. Para 1988, Elliott ya había conseguido dos victorias en las 500 Millas de Daytona y el campeonato de NASCAR al volante de un Ford. Fuera de NASCAR, Ford también ganó campeonatos en IMSA GT, DTM y NHRA.

Década de 1990

Los éxitos en las categorías de monoplazas incluyeron el Campeonato de Pilotos de F1 de Michael Schumacher en 1994, además de las victorias en las 500 Millas de Indianápolis de Jacques Villeneuve (1995) y Buddy Lazier (1996). En 1999, Ford se incorporó a la F1 como equipo con Stewart-Ford F1. En autos deportivos, Tommy Kendall se destacó al conseguir tres campeonatos consecutivos de Trans-Am, entre 1995 y 1997.

A medida que crecía la popularidad de NASCAR, también lo hacía el programa de Ford en la categoría. Llegaron más victorias, campeonatos y triunfos en las 500 Millas de Daytona. En 2013, Greg Biffle consiguió la victoria número 1.000 de Ford en las tres series nacionales de NASCAR, en Michigan International Speedway, el circuito local de la marca.

Década de 2000

En 2016, exactamente 50 años después de la victoria de 1966 en Le Mans, Ford volvió al escalón más alto del podio en la clásica francesa. Al quedarse con la categoría LMGTE Pro, el Ford GT marcó una nueva era en las carreras de autos deportivos. Mientras tanto, Ford amplió su presencia global en el automovilismo y ganó varios campeonatos en WRC, Supercars de Australia, Baja 1000 y NASCAR, antes de llegar a la década actual.

Al celebrar los 125 años de Ford Racing, la marca compite en 36 campeonatos importantes de todo el mundo. Lo que comenzó como una oportunidad única para Henry Ford se convirtió en uno de los programas de competición más conocidos y extendidos del mundo.

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