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Pago con tarjetas bancarias en el transporte público: la experiencia internacional que Chile comienza a implementar

El transporte público chileno avanza hacia una nueva etapa de modernización. Desde febrero de 2026, los usuarios del Metro de Santiago y el Tren Nos-Estación Central pueden pagar sus viajes directamente con tarjetas bancarias sin contacto —de débito, crédito o prepago— así como con billeteras digitales desde teléfonos o relojes inteligentes.

La medida forma parte del sistema denominado Pago Ágil, que busca simplificar el acceso al transporte público eliminando la necesidad de cargar previamente una tarjeta de transporte. En sus primeras semanas de funcionamiento ya se registraron más de 700 mil transacciones, con un promedio cercano a 60 mil pagos diarios y uso de tarjetas provenientes de 97 países distintos, según informó el Ejecutivo.

Por ahora, esta modalidad solo está disponible en Metro y Tren Nos y para tarifa adulto, pero las autoridades proyectan extenderla gradualmente a los buses del sistema Red Movilidad hacia fines de 2026.

Hasta ahora, el principal medio de pago del sistema ha sido la tarjeta bip, un mecanismo de prepago que funciona desde 2007 y permite utilizar metro, buses y tren suburbano con un saldo cargado previamente.

Sin embargo, el avance de tecnologías contactless y pagos digitales está impulsando cambios en múltiples sistemas de transporte alrededor del mundo.

Una tendencia global en el transporte urbano

El pago con tarjetas bancarias en el transporte público se basa en tecnología contactless o NFC, que permite validar el pasaje acercando una tarjeta o dispositivo móvil al lector del validador. La información de pago se transmite de forma cifrada y el sistema registra el viaje para cobrarlo posteriormente.

Hoy esta modalidad es parte de los sistemas de movilidad de varias grandes ciudades.

Vicente Huertas, CEO de Indra Group de Chile y Cono Sur, detalla que «Chile es un país que es un ejemplo en el desarrollo de sus infraestructuras. En general, va a la vanguardia con relación a otros países, y esto es una demostración de esto mismo. El siguiente paso será la integración de toda la red, con un sistema de ticketing que va a permitir que el movimiento de las personas sea muy fluido y ágil por todas las ciudades».

Europa: digitalización progresiva

Uno de los casos más citados es Londres, donde el sistema de transporte comenzó a aceptar tarjetas bancarias sin contacto en buses en 2012 y posteriormente en metro y trenes urbanos.

En la capital británica los pasajeros simplemente «tocan» su tarjeta al ingresar y salir del metro, y el sistema calcula automáticamente la tarifa más conveniente del día, aplicando incluso límites máximos de cobro diario o semanal.

Este modelo ha sido especialmente valorado por turistas, ya que elimina la necesidad de comprar una tarjeta local o entender el sistema tarifario antes de viajar.

Otras ciudades europeas han seguido el mismo camino. En Milán, por ejemplo, el transporte público permite pagar con tarjetas contactless en metro, buses y tranvías mediante validadores adaptados.

En Madrid, las autoridades avanzan hacia un sistema basado en cuentas digitales del usuario, donde todos los viajes quedan registrados y el sistema calcula automáticamente la tarifa más conveniente al final del día.

Este enfoque —conocido como Account-Based Ticketing— se está convirtiendo en el estándar tecnológico para sistemas de transporte urbanos.

Chile: transición hacia un sistema más flexible

En el caso chileno, el pago con tarjetas bancarias se suma a otras formas digitales que ya existen en el sistema Red Movilidad, como el pago mediante códigos QR desde la aplicación oficial.

La incorporación de esta tecnología busca modernizar el sistema de transporte y alinearlo con estándares internacionales, acercándolo a modelos utilizados en ciudades como la ya mencionada Londres, Chicago, Madrid o Río de Janeiro.

A medida que la implementación avance hacia los buses y otros servicios de transporte público, Chile podría consolidar un sistema de movilidad más flexible, donde el usuario simplemente utilice su tarjeta bancaria o su teléfono para desplazarse por la ciudad.

En esa línea, Marcelo Peñailillo, director de Mobility de Indra Group Chile, destacó que «para Indra, liderar este cambio en Chile es motivo de un profundo orgullo. Los usuarios del transporte público podrán pagar directamente en los validadores mediante tarjetas bancarias o billeteras móviles, posicionando a Chile entre los países a la vanguardia que ya adoptaron esta tecnología en sus sistemas de transporte. Esto permitirá contar con un medio de pago más rápido, seguro, escalable y alineado con estándares internacionales».

Entre los principales beneficios se mencionan:

  • Menor necesidad de comprar o cargar tarjetas de transporte
  • Mayor facilidad para turistas o usuarios ocasionales
  • Integración con billeteras digitales y teléfonos móviles
  • Posibilidad de aplicar tarifas inteligentes o límites de gasto
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