Innaqua LAB fue seleccionada entre 271 postulaciones en el Concurso I+D para Innovar 2026 de Fundación Copec-UC. El proyecto permitirá evaluar en pisciculturas comerciales una tecnología desarrollada en la UCSC que busca reducir la mortalidad, mejorar el bienestar de los peces y aumentar la eficiencia productiva.
Una tecnología desarrollada en la Región del Biobío para enfrentar uno de los problemas presentes en las primeras etapas del cultivo de salmones avanzará hacia su validación a escala industrial. El proyecto será llevado adelante por Innaqua LAB, startup nacida en la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), tras ser seleccionada en el Concurso I+D para Innovar 2026 de Fundación Copec-UC.
La iniciativa, denominada “DAL y su efecto hasta smoltificación”, fue una de las cuatro seleccionadas entre un récord de 271 postulaciones provenientes de universidades, centros de investigación, empresas y startups. Cada proyecto podrá recibir hasta UF 4.000 para avanzar en el desarrollo y validación de sus tecnologías.
El proyecto busca validar en pisciculturas comerciales la tecnología DAL, Disco de Autolimpieza para Acuicultura, desarrollada para enfrentar la acumulación de materia orgánica en el fondo de los estanques durante la primera alimentación de los salmones. Estos residuos pueden convertirse en focos de estrés, hongos y bacterias para los alevines, afectando su desarrollo desde las primeras etapas.
Katherine Llancaleo, investigadora responsable del proyecto, explica que se trata de un periodo especialmente sensible para la producción. “Esta etapa concentra cerca del 45% de la mortalidad en agua dulce, y el daño acumulado se proyecta al mar, donde origina alrededor del 35% de las pérdidas tras el traslado. La limpieza manual, práctica habitual, remueve solo una fracción de los residuos y agrega estrés adicional a los peces”.
Para enfrentar esta problemática, DAL combina dos tecnologías patentadas: un sistema de autolimpieza y un sistema de inyectores de fluido, que permiten mejorar la hidrodinámica de los estanques y retirar los residuos de manera continua y autónoma.
“La innovación combina dos tecnologías patentadas: el sistema de autolimpieza y los inyectores de fluido, que mejoran la hidrodinámica del estanque y remueven los residuos de forma continua y autónoma, sin intervención manual ni estrés para los peces. Esperamos reducir la mortalidad, mejorar el bienestar y el crecimiento, y disminuir los costos de producción”, señala Llancaleo.
Del bienestar inicial al desempeño productivo
La nueva etapa permitirá ampliar la evaluación de DAL y determinar si las mejores condiciones de cultivo durante la primera alimentación generan efectos positivos que se mantienen hasta que los peces están preparados para su traslado al mar.
Pablo Venegas, investigador alterno del proyecto, explica que esa interrogante está en el origen de la iniciativa. “Surgió en la necesidad de poder determinar cuál es el efecto que la tecnología DAL genera sobre los siguientes estados de desarrollo de las especies en cultivo. Si los peces son cultivados bajo buenas condiciones de bienestar animal desde un inicio, esto debería reflejarse en smolt más grandes, robustos y sanos”.
El equipo espera que esos beneficios puedan proyectarse también hacia las etapas posteriores de producción, con peces que alcancen antes la cosecha, un mayor tamaño y menores niveles de mortalidad. De esta manera, el proyecto permitirá analizar no solo los efectos sanitarios y productivos de la tecnología, sino también su potencial económico para la industria.
La adjudicación permitirá realizar esta evaluación desde la primera alimentación hasta la smoltificación en pisciculturas comerciales, midiendo indicadores productivos, sanitarios, fisiológicos y económicos.
“La adjudicación nos permitirá evaluar, por primera vez, el efecto de la tecnología DAL en etapas posteriores de cultivo, desde la primera alimentación hasta la smoltificación, en pisciculturas comerciales”, explica Llancaleo. Con ello, agrega, se espera avanzar “desde un nivel de madurez tecnológica TRL 5-6 a TRL 8 y acercar la tecnología a su adopción por la industria salmonicultora”.
Una startup surgida desde la investigación universitaria
Innaqua LAB nació a partir de capacidades de investigación y desarrollo tecnológico generadas en la Facultad de Ingeniería de la UCSC. El proyecto refleja así el tránsito desde la investigación universitaria y el desarrollo de tecnologías protegidas mediante propiedad intelectual hacia una solución con posibilidades de aplicación en la industria.
El equipo que sustenta este desarrollo cuenta con más de 20 años de experiencia en tecnologías para acuicultura y ha participado en más de diez proyectos de I+D+i con financiamiento público y privado, además de desarrollar patentes, derechos de autor y diseños industriales.
Para Venegas, haber sido seleccionados entre 271 postulaciones constituye especialmente un reconocimiento al potencial de aplicación de la tecnología. “Principalmente, el reconocimiento de que la tecnología DAL es un aporte concreto en la industria de acuicultura”, señala.
El investigador destaca además que las propuestas fueron analizadas considerando su potencial para responder a necesidades concretas de la industria. Entre los criterios estuvieron “la propuesta de valor, la factibilidad de la tecnología para abordar el dolor de la industria y la oportunidad de negocio”.
La adjudicación, sostiene, también demuestra las posibilidades que tiene la investigación aplicada desarrollada desde las universidades para avanzar mediante la vinculación con actores y financiamiento del sector privado. “Es un claro ejemplo de que es posible acceder a fondos privados para el desarrollo de las tecnologías y procesos y que nuestra Universidad tiene la madurez suficiente en estos temas”.
La iniciativa será ejecutada por Innaqua LAB, en un trabajo que mantiene la vinculación con la UCSC como titular de las patentes desarrolladas. Con la validación en condiciones comerciales, el proyecto buscará generar la evidencia necesaria para acercar DAL a su adopción por parte de la industria salmonicultora.
Desde Fundación Copec-UC, su director ejecutivo, Alan Farcas, explicó que el objetivo del concurso es precisamente impulsar este tránsito desde el desarrollo científico hacia su aplicación. “Nuestro propósito es apoyar proyectos que sean capaces de dar el salto desde el conocimiento hacia soluciones que puedan llegar al mercado y generar impacto real”.






