Para organizar una fiesta de Halloween hay que pensar en la música, los disfraces y la iluminación. Pato Hado quiso empezar un poco más abajo: en los pasadizos y recuerdos enterrados del centro de Santiago. Buscando un escenario para celebrar los 25 años de Kitsch, el creador y productor de la fiesta comenzó a reunir historias del Club de la Unión y de los antiguos terrenos de las monjas agustinas sobre los que se levanta.
«Me puse a investigar los rincones más oscuros de Santiago porque quería un lugar que tuviera algo que contar. Cuando aparecieron las historias del convento, el túnel y los relatos del subterráneo, dije: acá es. Imagínate llegar disfrazado de muerto a un edificio cuyo pasado ya te pone los pelos de punta», cuenta Hado.
Su búsqueda reunió antecedentes históricos y leyendas difundidas en recorridos paranormales. De ese encuentro entre lo que cuentan las crónicas y lo que alimenta la imaginación nació el ambiente para la celebración del próximo 31 de octubre.
Las monjas que cruzaban bajo la calle
La primera historia lleva a una época anterior a los salones del Club. Las agustinas poseían un extenso terreno en el sector y, cuando la apertura de calle Moneda dividió el convento, ambas partes quedaron conectadas mediante un túnel diseñado por Vicente Larraín, según recoge el Consejo de Monumentos Nacionales.
«Lo del túnel me atrapó de inmediato. Pensar que mientras Santiago comenzaba a circular por una calle nueva, las monjas podían pasar por debajo, de un lado al otro del convento, es una imagen increíble. Uno camina por el centro mirando vitrinas y nunca se pregunta qué historias quedaron bajo sus pies», comenta Hado.
Décadas después, el pasadizo reaparecería durante las excavaciones para nuevas construcciones, según relata Sady Zañartu en Santiago calles viejas. El descubrimiento avivó las historias sobre un Santiago subterráneo que parecía resistirse a desaparecer.
La mujer que fue enterrada dos veces
En esa misma crónica, Hado encontró el episodio que más lo impresionó. Zañartu cuenta que, en 1885, durante las excavaciones en la antigua propiedad conventual, aparecieron restos humanos. En el sector de Agustinas con Ahumada, donde se levantaría el Banco Santiago, fue descubierto el cuerpo momificado de una mujer.
«Esta historia ocurre en los antiguos terrenos del convento, a unas cuadras del Club. El relato cuenta que la mujer todavía conservaba cabellos y parte de sus zapatos. La envolvieron en un paño negro y la llevaron al monasterio para volver a sepultarla, entre plegarias y campanas. Esa escena se me quedó dando vueltas: estaban levantando una ciudad nueva y, de pronto, el pasado volvió a aparecer», relata.
El episodio pertenece a la memoria del entorno del Club y permite imaginar cuánto cambió este sector desde los tiempos del convento hasta convertirse en un barrio de edificios, oficinas y tránsito.
Los manteles que nadie querría poner en su mesa
La búsqueda también llevó a Hado a los relatos que difunde el recorrido «Club de la Unión Paranormal», de Viajes Ikigai. Uno de ellos sitúa el misterio en la lavandería, donde los manteles supuestamente desarrollarían manchas semejantes a sangre mientras son planchados.
«Es una de las leyendas que encontré sobre el edificio. Imagínate estar preparando todo para una comida y que aparezca una mancha así en un mantel. No puedo decir que haya ocurrido, pero como historia de Halloween tiene todos los ingredientes para que empieces a mirar distinto un lugar tan elegante», dice.
Una mano en el hombro y una advertencia
El mismo recorrido recoge un relato atribuido a trabajadores del recinto: al bajar por una escalera hacia el subterráneo, alguien podría sentir que le tocan el hombro. La advertencia sería no mirar atrás.
«Esa me da nervio porque lo primero que haría cualquiera es darse vuelta. A mí no me ha pasado, pero después de leerla cuesta acercarse sin acordarse. Para la fiesta prefiero quedarme donde está la música. Y si aparece algún espíritu, que venga con una buena coreografía», comenta Hado.
El 31 de octubre, los muertos salen a bailar
Con esas historias como telón de fondo, Kitsch celebrará sus 25 años el sábado 31 de octubre, desde las 22:00 horas, en el Club de la Unión. Sus salones recibirán disfraces imposibles, divas de ultratumba y monstruos dispuestos a moverse al ritmo de clásicos que se niegan a descansar en paz.
«Lo que me gusta es imaginar ese encuentro entre la solemnidad del Club y el desparpajo de Kitsch. Un vampiro cantando un placer culpable, una diva resucitada bailando disco, alguien que pasó horas preparando su disfraz. Queremos que la gente entre en el juego desde que cruza la puerta», invita su creador.
La programación incluirá tributos a David Bowie, George Michael y Amy Winehouse a cargo de dobles, además de la participación de las artistas del transformismo Petra Perez y Paulete Favres. En el Gran Salón Central, DJ Juan Carlos recorrerá las décadas de los 60, 70, 80 y 90, entre clásicos AM y FM, new wave, rock latino, disco, tecno pop, eurodance, ritmos tropicales y axé.
El mejor disfraz ganará un año de Kitsch gratis. La fiesta tendrá cupos limitados de acuerdo con la capacidad establecida por el recinto, terraza para fumadores y estacionamiento privado.
Halloween Pop Kitsch se realizará el sábado 31 de octubre, desde las 22:00 horas, en el Club de la Unión, ubicado en Alameda 1091, Santiago Centro. El evento contará con terraza para fumadores y estacionamiento privado. Entradas a través de Passline e información en kitschoficial.cl.
Esa noche, si alguien te toca el hombro, puede que solo quiera invitarte a bailar.






