En el evento Conectando a los Desconectados el representante del gobierno local comentó los planes que se desarrollan en esta materia y un panel de expertos discutió sobre los desafíos de la conectividad digital en Chile, Latinoamérica y el Caribe.

Que Chile sea el país más largo y angosto del mundo ha traído, de seguro, un sinnúmero de beneficios, como la diversidad de paisajes, clima y culturas. Sin embargo, esta geografía también ha desafiado a la nación; los más de 4 mil km de longitud desmembrada y 260 km de ancho han significado que la conexión de las personas se haya transformado en una tarea titánica, donde ha tomado parte no solo el Estado, sino también los privados.

Estos desafíos fueron abordados en el evento Conectando a los Desconectados organizado por Huawei, que reunió a organizaciones internacionales y locales para revisar el estado de la digitalización en Latinoamérica, el Caribe y Chile.

El jefe División Gerencia del Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones de la Subsecretaría de Telecomunicaciones de Chile (SUBTEL), Marcelo Rute, anunció en el evento que durante los próximos meses “estaremos lanzando 50 mil millones de pesos en proyectos de Última Milla en las regiones de Ñuble, Maule, Los Lagos, Magallanes, entre otras. Nosotros nos estamos haciendo cargo de esas zonas donde la industria por sí sola no llega”. Además, Rute destacó que “durante 2024 se anunciará un concurso público por un monto de 60 mil millones de pesos, para cubrir internet hogar con fibra óptica en localidades semi rurales y rurales del país”.

Como dato de referencia se puede indicar que los 110 mil millones de pesos (USD 130 millones), considerados en los anuncios del gobierno, superan el monto invertido a fines de la década pasada para concretar la Fibra Óptica Austral, el mayor proyecto de conectividad realizado en Chile conectando zonas con menor densidad y geografía accidentada.

El representante de Subtel agregó -en su conversación con panelistas y periodistas invitados- que el gobierno está trabajando en que el Fondo bajo su administración pueda entregar subsidio a la demanda para internet.

En esa misma línea el coordinador de Agenda Digital Regional de la CEPAL, Fernando Rojas, explicó que “estamos trabajando en una propuesta para Chile de cómo implementar esos subsidios a la demanda, ya que faltaría muy poco para que habilite la posibilidad de utilizar esos fondos”.                La empresa proveedora de infraestructura y soluciones digitales Huawei, que este año celebra 20 años en Chile, ha participado en proyectos emblemáticos que han sido un aporte para democratizar el acceso a la conexión en zonas complejas, como el desarrollo de la Fibra Óptica Austral (FOA, que une Puerto montt y Puerto Williams) y el acceso a 5G, que han “permitido acercar zonas extremas a través de una infraestructura de conectividad digital. Esto se tradujo en un aporte en la calidad de vida de las personas, ya que tiene un impacto directo en la ciencia, educación, comercio y salud”, aseguró el director de Asuntos Públicos de Huawei para América Latina y el Caribe, Marcelo Pino.            

Complementa la visión de Huawei, Rodrigo Ramírez, presidente de la Cámara Chilena de Infraestructura Digital (IDICAM), quien explicó que al momento de desplegar el FOA “había un modelo de desarrollo territorial, donde la infraestructura digital se entendía como una habilitante para el desarrollo de la patagonia chilena.”

El aporte concreto a la calidad de vida de las personas en su día a día es lo que se retrata en un emotivo clip cinematográfico, lanzado hoy por Huawei y Movistar -en este evento realizado en Santiago- que deja al descubierto el poder transformador de la conectividad 5G en Puerto Williams, la ciudad más austral del mundo. No solo se revisó el material audiovisual con testimonios de pescadores locales, personal de salud y del técnico encargado de mantener los equipos de conectividad, sino también se hizo un enlace en vivo con Gabriel Solís, enfermero de Puerto Williams quien mostró la calidad y estabilidad de la señal de internet ahora que existe 5G en el remoto poblado. 

Situación en Latinoamérica y el Caribe

Huawei, que tiene operaciones en América Latina y el Caribe desde 1998, ha sido parte importante de la historia de la conexión en la región. “Como compañía fuimos pioneros en el despliegue de redes inalámbricas y fijas, hemos instalado más de 10 mil estaciones base para 5G y más de 150 mil km de fibra óptica para áreas remotas en Centro y Sudamérica más las islas del Caribe”, explica el director de Asuntos Públicos de Huawei para Latam, Marcelo Pino.

Sin embargo, el panorama tiene múltiples desafíos, según datos dados a conocer por la GSMA, entre 2014 y 2021 la población de la región con acceso a internet se duplicó, pero  todavía existen 230 millones de personas que no tienen acceso a la conectividad. De hecho, los últimos registros de esa organización indican que una de cada tres personas en Latam y Caribe hoy vive desconectada.

Parte de las razones es la brecha de género, “el primer problema es que el porcentaje de mujeres que ingresan a carreras STEM es muy bajo y ese porcentaje disminuye cuando se analiza cuántas salen de la carrera. Uno de los principales motivos es que muchas mujeres tienen responsabilidades vinculadas en la economía del cuidado y eso hace que sea mucho más complejo que puedan terminar sus carreras” explica el coordinador de Agenda Digital Regional de la CEPAL, Fernando Rojas.

A lo anterior, se suma la brecha de educación, según el informe de Conectividad Mundial 2022 de la ITU, las tasas de utilización de Internet son más elevadas entre las personas que tienen mayores niveles educativos, por tanto el desafío es erradicar el analfabetismo digital.

Directamente relacionado con el punto anterior, Valtencir Mendes, jefe de Educación de la UNESCO, comenta que se está trabajando en un programa en conjunto con el Ministerio de Educación de Chile y Huawei que consiste en “crear un marco de competencias digitales para las y los docentes chilenos, desde la educación preescolar hasta la secundaria”, con el fin de que los profesionales de la educación sean capaces de aprovechar al máximo las alternativas digitales en el proceso de enseñanza. Se trata de un programa piloto, que se podrá replicar en otros países de Latinoamérica.