Xi’an, antigua capital imperial en el centro-norte de China, alberga uno de los tesoros arqueológicos más valiosos de la cultura china: las más de 8 mil esculturas conocidas como los Guerreros de Terracota, encargados por el emperador Qin Shi Huang en el siglo III Antes de Cristo. En este hito patrimonial hoy se pueden experimentar en primera persona las ventajas de la Inteligencia Artificial (IA) en un rubro hasta ahora no tan explorado por la tecnología, como es el turismo.
En Xi’an están implementando el modelo de Inteligencia Artificial denominado BoGuan, desarrollado especialmente para el turismo y la preservación del patrimonio cultural. La plataforma fue creada por Shaanxi Culture Industry Investment Group (SCG) en colaboración con Huawei y otros socios locales.
BoGuan es considerado el primer modelo comercial de IA multimodal a gran escala orientado al turismo cultural. Esto significa que puede procesar y generar información en distintos formatos, como textos, fotografías, videos, audios y modelos tridimensionales.
Gracias a estas capacidades, la tecnología puede apoyar a los visitantes en la planificación de sus viajes, recomendar atracciones y crear itinerarios personalizados. Una de sus principales aplicaciones es un asistente virtual disponible en la plataforma GO-SHAANXI, que permite organizar recorridos y recibir recomendaciones en tiempo real. A marzo de 2026, la herramienta ya había sido utilizada por más de cuatro millones de personas.
BoGuan también se utiliza para crear nuevas experiencias digitales. Por ejemplo, los visitantes pueden combinar sus fotografías con escenarios históricos generados por Inteligencia Artificial (IA), lo que les permite recrear imágenes inspiradas en distintas épocas de la historia de Xi’an.
Tecnología para preservar tradiciones
El modelo también apoya la digitalización de piezas históricas, técnicas artesanales y expresiones del patrimonio cultural. Para ello, fue desarrollado a partir de una base de datos de más de 1,2 petabytes de información, que incluye 31 millones de imágenes, 4,4 millones de minutos de video, 2,18 millones de minutos de audio, 510 modelos tridimensionales y 960 millones de fragmentos de texto estructurado.
Esta información permite generar contenidos digitales con un alto nivel de detalle y precisión, incluyendo representaciones de reliquias culturales y registros de técnicas artesanales que pueden ser utilizadas para su conservación, difusión y enseñanza.
La tecnología también ha permitido reducir los tiempos de algunos procesos creativos. Zhang Beiyuan, artesano especializado en esculturas, explicó que una pieza que anteriormente requería entre dos y tres meses de trabajo ahora puede completarse en menos de una semana con el apoyo de BoGuan.
El modelo también fue utilizado para crear personajes y productos digitales inspirados en la cultura local. Los coleccionables digitales y productos creativos asociados a estas iniciativas han generado ventas superiores a los dos millones de yuanes, equivalentes a cerca de USD$295.000.
Mayor conectividad en zonas turísticas
El proyecto se complementa con el despliegue de una red 5G Avanzado desarrollado por China Telecom Shaanxi y Huawei en Grand Tang Mall, una de las zonas turísticas más concurridas de Xi’an.
La tecnología 5G-A es una evolución de las actuales redes 5G y permite conectar simultáneamente a más personas, con velocidades más altas y una mayor estabilidad. Durante las vacaciones del uno de mayo de 2026 en China, esta infraestructura permitió conectar de manera simultánea a 23.000 usuarios, facilitando la reproducción de videos, el uso de redes sociales y las transmisiones en vivo desde el sector.
“La Inteligencia Artificial no es simplemente un conjunto de tecnologías. Se ha convertido en un factor clave que puede revitalizar miles de años de patrimonio cultural, transformar las experiencias de viaje e impulsar el sector”, señaló Edric Chu, director general de la oficina de representación de Huawei en Shaanxi.
El ejército subterráneo de los Guerreros de Terracota fue encontrado de casualidad por agricultores locales en 1974, mientras cavaban un pozo en busca de agua. Hasta ahora se han desenterrado miles de esculturas en distintas fosas, cada una con rasgos faciales, peinados y uniformes distintos. Fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987





