Tendencias

¿Se puede confiar en la seguridad de las páginas web que verifican si un correo fue hackeado?

La era digital no tiene grandes contratiempos, por el contrario avanza; y junto con ella, también crecen los riesgos. Hoy existen varias páginas en Internet que prometen revisar si las cuentas, como por ejemplo los correos electrónicos, fueron vulnerados y si existe alguna filtración de datos relacionada. Sin embargo, expertos advierten sobre los riesgos de usar cualquier plataforma sin validar el enlace o link, pues, frente al auge de sitios fraudulentos, estas páginas también podrían ser un atractivo para los ciberdelincuentes. 

En el último año, el mundo ha sido víctima de una gran cantidad de ciberataques y filtraciones de datos y Chile no ha sido la excepción. En vista de este escenario, cada vez más personas tienen la necesidad de tener el control de su seguridad digital y de monitorear lo que sucede con sus cuentas, por lo que muchos optan por herramientas gratuitas para conocer si sus credenciales fueron filtradas en algún ataque informático. Algunas de las plataformas más populares son: Have I Been Pwned, Identity Theft Checker o Firefox Monitor. 

Bajo esta misma lógica, en Chile la Agencia Nacional de Ciberseguridad ofrece un servicio gratuito llamado «Ciberlupa» un recurso online que permite identificar si los datos personales han formado parte de filtraciones de información publicadas en canales de Telegram y otros sitios web. 

Para usar el servicio, las personas solo deben ingresar sus correos electrónicos en el buscador que ofrece la plataforma. El servicio informará si se halló o no alguna filtración en sus bases. 

Riesgo en un clic, lo que ocurre con los datos

De acuerdo con David González, investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica, el mayor riesgo al utilizar estos servicios radica en caer en sitios de phishing o recolección de datos. 

«Los cibercriminales suelen crear portales que imitan visualmente a los originales con el objetivo de recopilar correos electrónicos activos para campañas de spam o para su posterior venta en mercados clandestinos. Un portal confiable suele tener una reputación consolidada, dominio oficial claro, políticas de privacidad transparentes y no solicita información adicional innecesaria ni sensible (como usuario-contraseña)», explica.

Asimismo, añade que los sitios fraudulentos suelen imitar visualmente a los originales, pero utilizan dominios sospechosos, incluyen publicidad agresiva o intentan llevar al usuario a descargar software o completar formularios adicionales.

Otra de las inquietudes que puede generar este tipo de plataformas es sobre qué ocurre con el correo electrónico una vez que se ingresa en el buscador de las mismas. González recalca que en los servicios legítimos, la dirección de correo se utiliza únicamente para consultar si aparece en bases de datos previamente recopiladas. 

«Dependiendo del servicio, este dato puede almacenarse de forma temporal o utilizarse para ofrecer alertas ante futuras filtraciones, lo cual siempre debe estar detallado en las políticas de privacidad o términos y condiciones del sitio, y que es importante leer antes de ingresar cualquier información en cualquier plataforma digital», insiste.

Por otro lado, el experto mencionó que la mayoría de las páginas de análisis de cuentas no suelen revisar con profundidad lo que ocurre en la Dark Web, por lo que la información que manejan está anclada a bases de datos filtrados que ya fueron recopilados en algún momento y no en tiempo real. En ese sentido, si al ingresar un correo en unas de estas plataformas el sistema arroja un mensaje que la cuenta «está limpia», esto puede significar que no hay evidencia pública de filtración en las bases de datos indexadas por ese portal en particular.

Frente al aporte de estas herramientas, el especialista aclaró que pueden ser un complemento, pero, la seguridad digital personal debe contar con otras soluciones. «Funcionan de manera similar a otros servicios: monitorean bases de datos filtradas conocidas y alertan al usuario si encuentran coincidencias. Pueden ser valiosas para detectar exposiciones y actuar rápidamente, pero no tienen visibilidad completa ni pueden cubrir todo lo que ocurre en la web profunda o en mercados privados», agrega.

Recomendaciones de seguridad

González alertó que el uso de contraseñas antiguas sigue siendo una de las prácticas constantes en los usuarios, lo que se traduce en un peligro latente que podría llevar a una filtración o robo de información. 

«Si un correo electrónico fue vulnerado años atrás, pero la contraseña no se ha modificado, el usuario sigue expuesto. Los cibercriminales realizan ataques automatizados probando credenciales filtradas en diferentes servicios para aprovechar la reutilización de claves», explica.

Ante esta situación González recomienda:

  • Cambiar las contraseñas cada cierto tiempo y evitar reutilizarlas a futuro, pues si la cuenta fue vulnerada, la brecha o la posibilidad de vulneración se mantiene latente.
  • Acceder a páginas web, como las de análisis de cuentas, escribiendo la URL (link) manualmente y así cerciorarse que se está ingresando a un sitio oficial.
  • No hacer clic en ningún enlace que invite a redirigir a otra web o que solicite datos bancarios. 
  • Habilitar la autenticación de dos factores (2FA), lo que permite un capa extra de protección a las cuentas y así evitar accesos no autorizados. En Chile, por ejemplo, a partir de julio empezará a ser obligatorio que las personas refuercen con 2FA sus cuentas bancarias para operaciones críticas como las transferencias bancarias y validación de usuario.
  • Usar un administrador de contraseña, de esta manera se puede generar claves seguras y únicas para servicio o cuenta que tenga la persona. 

Si bien, las herramientas pueden ser un aporte, la prevención y uso consciente de las credenciales es el mecanismo idóneo para evitar que cibercriminales accedan y roben información personal o incluso causen fraude.

Shares: