Este año las celebraciones cuentan con un único día feriado, convirtiendo al tiempo en el recurso más valioso de la cocina. La tecnología Inverter regula el flujo de energía de forma constante, garantizando descongelados perfectos y permitiendo cocinar los acompañamientos tradicionales chilenos de manera uniforme, rápida y eficiente.
Las Fiestas Patrias en Chile giran en torno a compartir las tradiciones y comidas típicas junto a la familia y los seres queridos, un desafío mayor cuando el calendario de 2026 nos deja con un único día feriado oficial, el viernes 18 de septiembre. Para quienes trabajan toda la semana y cuentan con poco tiempo, la tecnología Inverter de los microondas emerge como la solución para optimizar los tiempos en la cocina, ya que garantiza un descongelado perfecto y un calentamiento ciento por ciento uniforme, evitando los molestos bordes quemados o los líquidos hirviendo que desbordan las tazas.
A diferencia de un microondas convencional que solo se enciende y apaga a máxima potencia para simular niveles bajos, el sistema Inverter regula el flujo de energía de forma continua. Si lo programas al 50% de potencia, el aparato emite una onda constante y real durante todo el proceso, lo que cuida las texturas y preserva los nutrientes. Esto también elimina el pesado transformador magnético antiguo, logrando equipos mucho más livianos, rápidos y con mayor capacidad interna para recibir comida.
Un estudio de 2024 publicado en el sitio web especializado, Science Direct, respalda la efectividad térmica de los sistemas Inverter en la cocción de alimentos. El análisis demostró que la emisión continua de energía reduce drásticamente la pérdida de humedad y la degradación celular de los ingredientes frescos. Como resultado, se logran cocciones mucho más eficientes, con mejor retención de nutrientes y un menor consumo eléctrico en comparación a los magnetrones intermitentes tradicionales.
De esta forma, en los últimos años han irrumpido con fuerza modelos que atacan esta necesidad, como el microondas LG NeoChef. “Su tecnología Smart Inverter garantiza evitar el molesto efecto de dejar la carne cocida en las orillas y congelada o dura en el centro, ya que la descongela de manera uniforme. Al no dar «golpes» de calor extremo, los alimentos no se resecan tanto, las texturas se mantienen y se preservan más los nutrientes. Además cocina y calienta de forma más eficiente, lo que reduce el tiempo de espera y el consumo de energía eléctrica”, explica Teresa Cruz, Brand Manager de Home Appliances Solutions de LG Electronics Chile
Aprovechando esta potencia, armar el menú es cuestión de minutos. Las clásicas papas rústicas, el acompañamiento ideal para las carnes rojas de la parrilla, pueden prepararse enteras introduciéndolas dentro de una bolsa apta o un recipiente cerrado. Al utilizar la función de cocción por sensor específica del microondas, el equipo ajusta automáticamente la humedad y el tiempo necesario. De esta manera, se logra una textura deliciosamente harinosa por dentro y firme por fuera sin requerir ollas de agua hirviendo.
El arroz graneado chileno queda suelto y conserva todo el sabor del sofrito tradicional al prepararlo en un recipiente hondo con la cantidad justa de agua. La clave de esta guarnición radica en utilizar la potencia media-alta para que el líquido se evapore gradualmente, cocinando los granos desde el centro hacia afuera. El almidón se libera de manera muy controlada, entregando un acompañamiento impecable en solo 15 minutos para servir junto a la carne.
Unos jugosos champiñones al ajillo equilibran perfectamente cualquier menú festivo, destacando por su intenso sabor y una textura que no se reseca gracias a un calor perimetral estable. Basta con aliñarlos previamente con aceite de oliva, ajo picado y perejil fresco para luego someterlos a una cocción rápida que sella los jugos naturales del hongo. El resultado es una guarnición vibrante, saludable y al dente que llega humeante a la mesa sin ensuciar sartenes extra.
En el ámbito de los postres, la leche asada exprés logra cuajar de forma tan delicada como si estuviera en un lento baño maría, obteniendo una textura inigualablemente sedosa. Al mezclar la leche, los huevos y el azúcar directamente en pocillos individuales, se obtiene este postre clásico chileno en apenas un par de minutos de cocción suave. Solo resta dejar enfriar la mezcla rápidamente en el refrigerador antes de coronar con éxito la sobremesa familiar.
Incluso el mítico mote con huesillos logra acortar drásticamente sus largos tiempos de espera al acelerar la hidratación de los duraznos y cocinarlos directamente en almíbar de chancaca. Esta preparación rápida ablanda la fruta de manera totalmente pareja sin llegar a desarmarla, logrando ese dulzor profundo característico de forma muy limpia. Ahorrarás horas de cocción lenta y tendrás un postre refrescante listo para ser servido bien helado durante los brindis.
Simplificar las complejas rutinas gastronómicas con esta tecnología devuelve el protagonismo a las personas al delegar el trabajo pesado de la cocina, permitiendo disfrutar de unas Fiestas Patrias mucho más gratas y con más tiempo libre junto a los seres queridos.






