Los nuevos procesadores Ryzen AI Max PRO 400 Series buscan ejecutar modelos de inteligencia artificial de gran tamaño directamente en computadores empresariales, con hasta 192 GB de memoria unificada y 160 GB disponibles para la GPU. AMD asegura que pueden ejecutar localmente modelos de más de 300.000 millones de parámetros.
AMD está ampliando su apuesta por llevar la inteligencia artificial directamente al computador con la llegada de nuevos sistemas equipados con Ryzen AI Max y Ryzen AI Max PRO 400 Series, diseñados especialmente para cargas de trabajo de IA agéntica en empresas.
La compañía plantea que la siguiente etapa de la inteligencia artificial no estará dominada únicamente por chatbots capaces de responder preguntas. Los llamados agentes de IA pueden dividir objetivos en distintas tareas, utilizar herramientas, consultar información, ejecutar acciones y trabajar durante períodos más prolongados con una intervención humana mucho menor.
Para que estas aplicaciones funcionen de manera eficiente, AMD considera que los computadores necesitarán más capacidad de procesamiento y, especialmente, mucha más memoria. Ahí es donde entran los nuevos Ryzen AI Max PRO 400.

De los chatbots a los agentes de IA
La diferencia está principalmente en la forma en que trabajan.
Un chatbot tradicional recibe una pregunta y genera una respuesta. Un agente de IA, en cambio, puede tomar un objetivo más amplio, dividirlo en pasos, consultar documentos, utilizar herramientas o aplicaciones, recuperar información y comprobar los resultados antes de entregar una respuesta final.
En un entorno empresarial, por ejemplo, un agente podría analizar documentos internos, consultar una base de datos, revisar código, generar un informe y posteriormente validar la información utilizada.
Ese tipo de procesos requiere ejecutar varios modelos y aplicaciones al mismo tiempo, además de manejar grandes cantidades de información.
AMD sostiene que esta evolución está generando una nueva necesidad: poder ejecutar parte de esos procesos directamente en el computador, sin depender permanentemente de servidores en la nube.

Hasta 192 GB de memoria unificada
Uno de los principales cambios de la serie Ryzen AI Max PRO 400 está precisamente en la memoria.
Los nuevos procesadores pueden utilizar hasta 192 GB de memoria unificada, de los cuales hasta 160 GB pueden quedar disponibles para las tareas de GPU.
Esto representa un aumento importante respecto de la generación anterior Ryzen AI Max y Max PRO 300, que llegaba hasta 128 GB de memoria total y hasta 96 GB destinados a la GPU.
La ventaja de este diseño es que CPU y GPU pueden acceder a un mismo gran espacio de memoria, algo especialmente relevante cuando se trabaja con modelos de inteligencia artificial que necesitan cargar grandes cantidades de parámetros.
Modelos de más de 300.000 millones de parámetros
AMD asegura que el Ryzen AI Max PRO 400 es el primer procesador x86 para clientes capaz de ejecutar localmente modelos de IA con más de 300.000 millones de parámetros utilizando cuantización de 4 bits.
En términos sencillos, los parámetros son parte de la estructura que utiliza un modelo de IA para representar el conocimiento aprendido. Cuantos más parámetros tiene un modelo, mayores pueden ser sus necesidades de memoria y procesamiento.
La posibilidad de ejecutar modelos de este tamaño directamente en un PC abre la puerta a utilizar sistemas de IA más avanzados sin tener que enviar necesariamente todo el procesamiento a un servicio externo.
Eso puede resultar especialmente interesante para empresas que trabajan con documentos internos, código, información de ingeniería o cualquier otro contenido que prefieran mantener dentro de su propia infraestructura.
Hasta 16 núcleos Zen 5 y 55 TOPS de NPU
En cuanto al hardware, la familia Ryzen AI Max PRO 400 combina diferentes componentes dentro de una misma plataforma.
El modelo superior, Ryzen AI Max+ PRO 495, cuenta con 16 núcleos y 32 hilos Zen 5, frecuencias de hasta 5,2 GHz, gráficos integrados Radeon 8065S con 40 unidades de cómputo y una NPU capaz de alcanzar hasta 55 TOPS.
La gama también incluye los Ryzen AI Max PRO 490 y 485, con 12 y 8 núcleos respectivamente.
Todos utilizan una arquitectura que combina CPU, GPU y NPU para abordar diferentes partes de las cargas de trabajo profesionales y de inteligencia artificial.
¿Por qué ejecutar IA localmente?
AMD plantea que no todo el trabajo de inteligencia artificial tiene que ejecutarse en la nube.
Los modelos más avanzados seguirán teniendo sentido en servicios externos cuando una tarea necesite capacidades que un modelo local no pueda entregar. Sin embargo, otras operaciones pueden ejecutarse directamente en el computador.
Este enfoque híbrido permitiría, por ejemplo, mantener localmente información empresarial sensible y utilizar servicios en la nube únicamente cuando sea necesario.
También existe un componente económico. Los agentes de IA pueden consumir muchos más tokens que un chatbot tradicional debido a que pueden razonar, consultar información, ejecutar acciones y volver a procesar resultados varias veces durante una misma tarea.
AMD incluso utiliza su Tokenomics Calculator para comparar escenarios de ejecución local, en la nube o híbridos, aunque las estimaciones dependen del modelo, consumo, hardware, electricidad y utilización del sistema.
Windows y Linux
Los Ryzen AI Max PRO 400 están pensados para funcionar tanto con Windows como con Linux, y forman parte de un ecosistema de software que incluye herramientas como PyTorch, vLLM, llama.cpp, Ollama, ComfyUI y LM Studio.
Esto permite que desarrolladores y empresas puedan utilizar diferentes modelos y herramientas para crear, probar y ejecutar aplicaciones de IA directamente en estos equipos.
La idea de AMD es que el mismo sistema pueda utilizarse durante distintas etapas del desarrollo: desde la creación y evaluación de un agente hasta su ejecución dentro de un entorno profesional.
HP y Lenovo ya preparan equipos
Los nuevos procesadores no están destinados únicamente a sistemas construidos por desarrolladores.
AMD anunció que sus socios OEM, entre ellos HP y Lenovo, incorporarían los Ryzen AI Max PRO 400 Series en computadores comerciales y estaciones de trabajo.
Uno de los ejemplos es el HP ZBook Ultra G3a de 16 pulgadas, que combina el Ryzen AI Max+ PRO 495 con la plataforma Perplexity Portable Computer para permitir la ejecución de modelos y agentes locales junto con aplicaciones profesionales.
La disponibilidad de los Ryzen AI Max PRO 400 comenzó a llegar durante el tercer trimestre de 2026 a través de distintos fabricantes.
AMD apuesta por un futuro híbrido
La propuesta de AMD no plantea que la nube vaya a desaparecer. Al contrario, la compañía apuesta por una combinación entre IA local y servicios en la nube, donde cada tarea se ejecute en el lugar que resulte más conveniente.
Una operación que involucre información sensible podría permanecer dentro del computador, mientras que una tarea que requiera un modelo de frontera podría enviarse a la nube.
Para AMD, el objetivo es que los computadores empresariales tengan suficiente capacidad para participar activamente en ese proceso, en lugar de funcionar solamente como una interfaz para servicios de inteligencia artificial externos.
Con los Ryzen AI Max PRO 400, la compañía está llevando esta estrategia un paso más allá: más memoria, una GPU integrada con mayor capacidad y una NPU dedicada a IA en una misma plataforma.
La apuesta es clara: a medida que la IA pase de simplemente responder preguntas a ejecutar tareas, el PC también tendrá que convertirse en un lugar donde esos agentes puedan pensar, procesar información y actuar de manera local.






