Las plataformas FAST y AVOD experimentan una adopción récord frente a la histórica pérdida de suscriptores en la televisión de pago. Liderando esta transición, servicios integrados como LG Channels superan los 5.000 canales globales, demostrando que el futuro del entretenimiento será digital, bajo demanda y completamente libre de tarifas mensuales.
La forma en que el mundo consume televisión atraviesa un punto de inflexión, marcado por el ascenso del streaming sin costo y el declive de los formatos tradicionales. Impulsadas por la fatiga de las múltiples suscripciones mensuales, las aplicaciones gratuitas sustentadas por publicidad están redefiniendo el negocio a un ritmo vertiginoso. Un agresivo despliegue que está consolidando un modelo que desafía la saturación de las plataformas de pago, respondiendo a un consumidor que hoy exige inmediatez y cero costo. Una, sin prescindir de la otra.
El impacto de esta migración masiva golpea directamente a la televisión por cable, un mercado que sufre una pérdida de clientes sin precedentes. Los usuarios están cancelando sus contratos asfixiados por las constantes alzas de tarifas y la rigidez de los paquetes cerrados. Un análisis especializado de la firma de estudios, Statista sobre la cancelación de servicios de cable confirma cómo millones de hogares han abandonado la TV de pago, acelerando el colapso de un ecosistema que ya no logra justificar su alto costo frente a la oferta liberada de internet.
Para llenar ese enorme vacío, las plataformas FAST (Free Ad-Supported Streaming Television o Televisión por streaming gratuito con publicidad) capitalizan la atención de las audiencias. Por ejemplo, LG Channels, aplicación de la tecnológica surcoreana, LG Electronics, acaba de alcanzar un hito al superar los 5.000 canales a nivel mundial en 37 países. Durante 2025, el promedio de usuarios activos mensuales de este servicio creció un 30%, mientras que el tiempo de visualización experimentó un aumento del 45%.
Este despegue obedece a un modelo que ofrece calidad sin exigir una tarjeta de crédito a cambio. Un informe del mercado global elaborado por Grand View Research sobre el sector FAST demuestra que la adopción de estas plataformas gratuitas experimenta un crecimiento exponencial acelerado. Las audiencias descubrieron que pueden acceder a noticias, cine y deportes con solo encender la pantalla, erosionando el principal argumento de retención del cable.
En el mercado chileno, la penetración avanza a paso firme con una oferta que alcanza los 136 canales adaptados a las preferencias locales. El gran golpe sobre la mesa de la industria es su alianza estratégica con la señal FIFA+. Esta integración transforma al televisor en una tribuna global al garantizar la transmisión en vivo de 8.500 partidos al año y permitir consultar más de 2.000 horas de archivo histórico exclusivo de fútbol.
Esta arquitectura audiovisual es el reflejo de un cambio de paradigma, mientras la balanza paulatinamente se inclina hacia las plataformas de streaming gratuito. Según proyecciones del sitio especializado The Business Research Company sobre la televisión FAST hacia 2030, este mercado superará los 300.000 millones de dólares dominando la inversión publicitaria y la atención de los usuarios, rompiendo con décadas de servicios de cobros e intermediarios, proyectando un escenario donde el entretenimiento vuelve a ser un bien libre y accesible para todos.






