El precio de los combustibles sigue presionando el bolsillo en Chile. En septiembre se informó una nueva alza de $39 por litro en las gasolinas de 93 y 97 octanos, un aumento que impacta no solo a las familias, sino también a las empresas: el gasto en bencineras representa el 10,1% del gasto corporativo total.
Así lo revela un análisis de Mendel, realizado a partir de transacciones corporativas procesadas por la compañía en Latinoamérica, que permite identificar en qué categorías se concentra el gasto de las empresas.
El combustible encabeza una serie de gastos asociados al funcionamiento cotidiano de las compañías, seguido por restaurantes (8,1% del gasto total), otras tiendas minoristas (6,5%), otros comercios (5,9%), hoteles (5,4%) y supermercados (5,2%).
Al mirar la cantidad de operaciones, restaurantes, bencineras y supermercados concentran más del 56,6% de las transacciones corporativas, reflejando el peso que tienen la movilidad, alimentación y el abastecimiento en la operación cotidiana de las empresas.
“Estos datos muestran que una parte importante de la gestión financiera está en gastos que ocurren todos los días. Cuando una empresa tiene cientos o miles de colaboradores realizando transacciones, el desafío es tener visibilidad sobre esos movimientos y poder administrarlos de manera eficiente”, señala Juan Francisco Monte de Oca, Director Comercial y Marketing de Mendel.
Viajes registran los tickets más altos
La fotografía cambia al observar el monto de cada operación. Mientras los gastos cotidianos concentran una alta frecuencia de transacciones, las categorías vinculadas a viajes presentan desembolsos mayores, con las aerolíneas registrando el ticket promedio más alto.
“Los viajes son un buen ejemplo de por qué no basta con mirar cuántas transacciones realiza una empresa. Aunque ocurren con menor frecuencia que otros gastos cotidianos, pueden representar desembolsos significativamente mayores y requieren un seguimiento distinto”, indica Monte de Oca.
Diciembre, junio y mayo concentran mayor gasto
El análisis también muestra diferencias a lo largo del año. Diciembre, junio y mayo registran los mayores niveles de gasto corporativo, mientras que enero y febrero presentan los más bajos. Diciembre coincide con el cierre del ejercicio y los compromisos de fin de año, mientras que mayo y junio reflejan una mayor actividad durante el segundo trimestre.
“Conocer estos ciclos permite a las empresas anticiparse a los períodos de mayor actividad y planificar mejor sus recursos. Tener información histórica y en tiempo real ayuda a entender cómo evoluciona el gasto y detectar cambios o desviaciones antes de que termine el mes”, concluye el ejecutivo.
En ese contexto, gestionar los gastos en tiempo real, establecer políticas de aprobación y monitorear transacciones desde una misma plataforma, es clave para detectar inconsistencias, automatizar auditorías y validar facturas, entre otras tareas.






