Tecnología

Robótica doméstica: la tecnología busca reducir el tiempo dedicado a las tareas del hogar

La Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo del INE muestra que ellas destinan 4 horas y 57 minutos diarios a labores domésticas, cuidados y otras actividades no remuneradas, frente a las 2 horas y 52 minutos de los hombres. La robótica doméstica busca simplificar algunas de estas tareas.

Las tareas de la casa siguen ocupando una parte importante del día y no se distribuyen de la misma manera entre hombres y mujeres. Según la segunda Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo del INE, ellas dedican en promedio 4 horas y 57 minutos diarios al trabajo no remunerado, mientras que ellos destinan 2 horas y 52 minutos. La diferencia es de 2 horas y 5 minutos al día.

La medición considera labores domésticas, cuidado de integrantes del hogar, trabajo voluntario y ayuda a personas de otras viviendas. En ese escenario, la tecnología aplicada al hogar comienza a ampliar su alcance: ya no se trata solamente de automatizar la limpieza de pisos, sino también de reducir la intervención que requieren otras tareas habituales.

“Esta tendencia comenzó con la limpieza de pisos, que permitió demostrar que una tarea frecuente y repetitiva podía delegarse con buenos resultados”, comenta Carlos Schilling, gerente de Comunicaciones de Tineco y Ecovacs Chile. A partir de esa experiencia, la industria ha incorporado soluciones para limpiar ventanas, mantener jardines y ocuparse de piscinas. Son labores que requieren atención periódica y que, en muchos casos, implican tiempo y esfuerzo físico.

La evolución también se refleja en las cifras de la industria. Según datos de Ecovacs, los envíos mundiales de robots de servicio aumentaron un 44,1% interanual, mientras que los ingresos de categorías como robots limpiavidrios, cortacéspedes y equipos para piscinas crecieron un 75,1% en los mercados internacionales.

Para Schilling, detrás de este desarrollo hay una expectativa cada vez más clara de los consumidores: contar con equipos que resuelvan tareas sin tener que supervisarlos a cada momento. No basta con que un dispositivo se pueda controlar desde una aplicación; también se espera que navegue de forma precisa, reconozca obstáculos y se adapte a distintas superficies.

“Hoy existe una mayor valoración de la autonomía. El verdadero valor aparece cuando el robot puede realizar gran parte del trabajo por sí mismo y requiere la participación del usuario solo cuando es necesario”, señala.

Este cambio está llevando a la industria a desarrollar equipos con mejores capacidades para interpretar su entorno y completar tareas con menos instrucciones. En el futuro, la automatización podría extenderse a más superficies y espacios de la vivienda, tanto en interiores como en exteriores.

Otra posibilidad es que los distintos dispositivos comiencen a compartir información y coordinar sus funciones. En lugar de operar como equipos independientes, podrían formar parte de un sistema integrado que ayude a gestionar diferentes labores de mantenimiento del hogar. El objetivo, plantea el ejecutivo, es que la tecnología pase cada vez más inadvertida en la rutina diaria y que las personas deban dedicar menos atención a las tareas repetitivas.

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