Jugar videojuegos hace tiempo dejó de ser una actividad de nicho. Hoy forma parte de la rutina de millones de personas y atraviesa distintas edades, dispositivos y formas de jugar. En Chile, un 56% de la población juega videojuegos, según datos 2026 del estudio Target Group Index (TGI) de Kantar IBOPE Media.
La diversidad está también en la manera de jugar. Datos del mismo estudio difundidos en 2025 mostraban que el smartphone era el dispositivo utilizado con mayor frecuencia para jugar online (65%), por sobre las consolas (33%) y los computadores (32%). Un 30% de los jugadores se definía, además, como alguien que juega simplemente por diversión, mientras que las motivaciones también incluían desconectarse de la rutina, conseguir logros o sumergirse en las historias de los videojuegos.
En este contexto, este sábado 29 de agosto, Día del Gamer, puede ser también una oportunidad para mirar algo que suele quedar en segundo plano: el espacio desde donde se juega.
No existe un único setup correcto, por ejemplo, quien juega ocasionalmente desde un notebook tiene necesidades distintas de alguien que pasa varias horas frente a dos monitores, juega competitivamente o comparte el escritorio entre gaming, estudio o trabajo. Por eso, antes de pensar en luces o accesorios, hay algunos elementos básicos que pueden hacer la diferencia. Desde IKEA el HFB Leader, Víctor Freydell comparte las siguientes recomendaciones:
- Que el espacio se adapte a la persona, y no al revés
La posibilidad de regular silla, escritorio o pantalla permite acomodar el espacio a distintas alturas y formas de uso.
Las recomendaciones de ergonomía para estaciones de computador apuntan a mantener los pies apoyados, la espalda con soporte, los hombros relajados y los codos cerca del cuerpo. En el caso de la pantalla, organismos especializados recomiendan ubicarla directamente frente al usuario, aproximadamente a un brazo de distancia y con su parte superior a la altura de los ojos o ligeramente por debajo.
“Más que pensar en un setup gamer como una fórmula única, creemos que lo importante es que cada persona pueda construir un espacio que funcione para su manera de jugar. La posibilidad de ajustar alturas, ordenar los elementos y combinar soluciones permite que el espacio acompañe al jugador y también refleje su personalidad”, explica Freydell.
- Priorizar comodidad antes de sumar accesorios
Una buena silla no necesariamente es la que tiene más elementos, sino la que permite mantener una posición cómoda y entregar soporte donde se necesita. Aspectos como la regulación de altura, el soporte lumbar y la posición de los brazos cobran especial relevancia cuando se permanece por períodos prolongados frente a una pantalla.
Según la medición TGI difundida por Kantar IBOPE Media en 2025. 21% de los jugadores dedicaba entre tres y cinco horas diarias, de lunes a viernes, a los videojuegos.
Dentro de las alternativas de IKEA se encuentran sillas con distintos niveles de regulación, como STYRSPEL, que permite ajustar apoyacabeza, soporte lumbar, apoyabrazos, altura y profundidad del asiento; LÖPARBANA, como alternativa intermedia; y HUVUDSPELARE, pensada como una opción más sencilla para quienes están armando su primer espacio.
- Dejar espacio para moverse y ordenar
Un setup no termina en la silla y el escritorio. Tener mouse, teclado y otros elementos de uso frecuente al alcance ayuda a evitar movimientos innecesarios, mientras que liberar la superficie permite adaptarla según el momento, ya sea jugar, estudiar, trabajar o incluso cambiar de dispositivo.
En escritorios, soluciones como UTESPELARE incorporan una superficie amplia y una sección posterior de malla, mientras UTVISNING suma espacio elevado para ubicar pantallas o accesorios y permite regular su altura.
La misma lógica puede aplicarse a elementos pequeños, como soportes para audífonos, notebook o monitor permiten aprovechar el espacio vertical y evitar que todos los objetos compitan por la superficie del escritorio.
- La estética también es parte de la experiencia
Una vez resueltos comodidad y orden, llega quizás la parte más personal, que es hacer propio el espacio.
Hay quienes prefieren setups minimalistas y monocromáticos, mientras que otros llenan el escritorio de figuras, colecciones, plantas o iluminación. Y también están quienes cambian el espacio dependiendo del juego o del momento del día.
Para esto, la línea LÅNESPELARE incluye accesorios como soportes para PC, monitor, audífonos y notebook, además de soluciones como aro de luz o soporte para taza. A ellos se suma SKAFTSÄRV, una iluminación LED regulable que permite incorporar luz ambiental al espacio.
“Un espacio gamer también puede ser una forma de expresión personal. No tiene por qué parecerse al que vemos en redes sociales ni tener todos los accesorios disponibles. Puede partir con un escritorio cómodo y crecer poco a poco según cambien los intereses, los juegos y las necesidades de cada persona”, agrega el experto de IKEA.
Así, en un universo donde cada jugador elige qué jugar, con quién y desde qué dispositivo, el setup también puede ser personalizable a cada experiencia. No existe una fórmula única ni correcta para todos.
En este Día del Gamer, la invitación es a mirar el espacio de juego como algo que también puede evolucionar junto a quien lo usa. Desde pequeños ajustes de comodidad y orden hasta elementos que reflejen gustos personales, cada decisión puede contribuir a crear un entorno más funcional, cómodo y propio, sin que exista una única fórmula para lograrlo.






