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NVIDIA RTX PRO 5500 Blackwell llega con 84 GB de memoria para estaciones de trabajo profesionales

NVIDIA amplió su catálogo de tarjetas gráficas profesionales con la RTX PRO 5500 Blackwell Workstation Edition, una GPU basada en el chip GB202 que combina 21.760 núcleos CUDA con 84 GB de memoria GDDR7 con ECC. Su propuesta apunta a cargas de trabajo de inteligencia artificial, renderizado, simulación y visualización avanzada.

NVIDIA continúa ampliando su familia de soluciones profesionales basadas en la arquitectura Blackwell con la nueva RTX PRO 5500 Blackwell Workstation Edition, una tarjeta gráfica diseñada para estaciones de trabajo que necesitan grandes cantidades de memoria y capacidad de procesamiento. El modelo se incorpora a una gama orientada a profesionales de áreas como inteligencia artificial, diseño 3D, creación de contenido, simulación y computación científica.

Uno de los aspectos más llamativos de esta GPU es su configuración de procesamiento. La RTX PRO 5500 cuenta con 21.760 núcleos CUDA, exactamente la misma cantidad que ofrece la GeForce RTX 5090. Sin embargo, ambas tarjetas tienen objetivos diferentes: mientras la RTX 5090 está enfocada principalmente en videojuegos y creación de contenido para usuarios avanzados, la nueva RTX PRO está diseñada específicamente para entornos profesionales y estaciones de trabajo.

84 GB de memoria GDDR7 con ECC

La principal diferencia frente a una tarjeta gráfica de consumo está en su enorme capacidad de memoria. La NVIDIA RTX PRO 5500 Blackwell incorpora 84 GB de GDDR7 con ECC, una característica especialmente relevante para aplicaciones profesionales que trabajan con grandes conjuntos de datos, escenas 3D complejas o modelos de inteligencia artificial que requieren una elevada cantidad de memoria gráfica.

La memoria utiliza una interfaz de 416 bits y alcanza un ancho de banda de hasta 1.398 GB/s. Esta configuración sitúa a la RTX PRO 5500 en una posición bastante particular dentro de la generación Blackwell, ya que ofrece una capacidad de VRAM considerablemente superior a la de la GeForce RTX 5090, que dispone de 32 GB.

El uso de memoria ECC también responde a las necesidades de entornos profesionales, donde la integridad de los datos puede ser especialmente importante durante procesos prolongados de cálculo, simulación o generación de contenido. NVIDIA posiciona así la tarjeta para cargas de trabajo donde la capacidad y estabilidad de la GPU tienen un papel más relevante que el rendimiento destinado exclusivamente a videojuegos.

Una GPU Blackwell pensada para IA, renderizado y simulación

La RTX PRO 5500 está construida sobre el GPU GB202, utilizado también en modelos de mayor rendimiento de la familia Blackwell. Su configuración incorpora Tensor Cores de quinta generación y RT Cores de cuarta generación, tecnologías que permiten acelerar tareas relacionadas con inteligencia artificial, trazado de rayos y procesamiento gráfico avanzado.

Esta combinación permite utilizar la tarjeta en escenarios como renderizado 3D, creación de contenido digital, visualización científica, simulaciones y diferentes cargas de trabajo de IA. NVIDIA también contempla su utilización en flujos profesionales donde se requiere manejar grandes volúmenes de información directamente desde la memoria de la GPU.

Otro elemento interesante es su capacidad para dividir los recursos de la GPU mediante tecnología de GPU multi-instancia, permitiendo trabajar con dos instancias de 42 GB. Esta característica puede resultar útil en determinados entornos profesionales donde diferentes procesos o cargas necesitan ejecutarse de forma independiente sobre una misma tarjeta gráfica.

Se acerca a la RTX PRO 6000 Blackwell

Por sus características, la nueva RTX PRO 5500 queda en una posición llamativa dentro del catálogo profesional de NVIDIA. Aunque su denominación la sitúa por debajo de la RTX PRO 6000 Blackwell, sus especificaciones se acercan bastante al modelo superior en algunos apartados.

La RTX PRO 6000 Blackwell Workstation Edition cuenta con 24.064 núcleos CUDA y 96 GB de memoria GDDR7, mientras que la RTX PRO 5500 reduce esas cifras a 21.760 núcleos CUDA y 84 GB. En cambio, la diferencia respecto de la RTX PRO 5000 Blackwell resulta más marcada, especialmente en capacidad de procesamiento y memoria.

De esta manera, NVIDIA está ampliando las alternativas para profesionales que necesitan una GPU con una gran cantidad de VRAM, pero que no necesariamente requieren el máximo nivel de rendimiento disponible dentro de la familia RTX PRO. La nueva tarjeta busca ocupar precisamente ese espacio intermedio con una configuración orientada a cargas de trabajo exigentes.

Hasta 600 W y conectividad DisplayPort 2.1b

La RTX PRO 5500 utiliza una interfaz PCIe 5.0 x16 y puede ofrecer hasta cuatro salidas DisplayPort 2.1b. Su consumo máximo alcanza los 600 W, una cifra que refleja el nivel de prestaciones de esta solución y las necesidades de refrigeración de una GPU profesional de esta categoría.

NVIDIA todavía no ha detallado públicamente todos los aspectos comerciales del lanzamiento, incluyendo su precio recomendado. Por ahora, la RTX PRO 5500 Blackwell aparece como una nueva alternativa dentro de su catálogo profesional, especialmente dirigida a estaciones de trabajo que necesitan combinar un alto nivel de procesamiento con una capacidad de memoria considerable.

Con esta incorporación, la compañía refuerza su apuesta por Blackwell en el mercado profesional, llevando una configuración de hardware cercana a sus GPUs de mayor rendimiento hacia escenarios donde la inteligencia artificial, el renderizado, la simulación y la visualización avanzada requieren cada vez más recursos de GPU.

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