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IFX anuncia inversión de más de US$50 millones para reforzar su infraestructura digital en Chile

  • La compañía opera actualmente en 18 países, cuenta con 27 data centers y más de 150 mil kilómetros de red a nivel regional. En Latam, la inversión total estimada para 2026-2027 alcanza los US$400 millones.

La aceleración de la inteligencia artificial y la creciente digitalización de las empresas están modificando las necesidades de infraestructura tecnológica en Latinoamérica. En este escenario, IFX inicia una nueva etapa de expansión, orientada a consolidarse como un habilitador de la economía digital y de la adopción de IA en la región, apalancado en una plataforma integrada de conectividad, data centers, cloud, ciberseguridad y servicios administrados.

La compañía proyecta más de US$400 millones de inversión directa durante 2026 y 2027, destinados principalmente al fortalecimiento de su infraestructura y capacidades tecnológicas aplicadas a sus operaciones y a la experiencia de sus clientes. En Chile, esta inversión se estima en US$51,4 millones.

«La transformación digital entró en una nueva fase. Ya no se trata solamente de conectar a las empresas o llevarlas a la nube, sino de entregarles la infraestructura que necesitan para operar, innovar y adoptar tecnologías como la inteligencia artificial de manera segura, escalable y eficiente», señala Jack Haime, vicepresidente global de Ventas de IFX.

Esta nueva etapa responde a la evolución que ha experimentado la empresa durante los últimos años. IFX pasó de ser un proveedor de telecomunicaciones y data centers a una plataforma de infraestructura digital integrada, con presencia regional y capacidades que permiten abordar de manera conjunta los distintos requerimientos tecnológicos de organizaciones corporativas y de gobierno. Este proceso ha incluido la expansión de operaciones, la construcción y adquisición de data centers y la integración de una docena de compañías B2B en distintos mercados de la región.

Actualmente, IFX cuenta con operaciones en 18 países, 6.000 clientes corporativos y de gobierno, 3.000 colaboradores, 27 data centers y más de 150.000 kilómetros de red, con cobertura desde México hasta Argentina. A esto se suma una capacidad cloud propia —con alternativas de nube pública y privada y acceso a hiperescaladores— que permite desarrollar arquitecturas híbridas de acuerdo con las necesidades de cada organización.

Esta escala adquiere especial relevancia frente al crecimiento de la demanda asociada a la inteligencia artificial. Para Haime, el desafío para las empresas latinoamericanas no está únicamente en incorporar herramientas de IA, sino en contar con una infraestructura capaz de soportar su despliegue de forma confiable.

«La IA requiere mucho más que una aplicación: necesita capacidad de cómputo, energía, conectividad, cloud, data centers y seguridad. Nuestra apuesta es que las empresas puedan acceder a ese ecosistema desde una plataforma regional, con la infraestructura necesaria para escalar sus proyectos de IA», explica Haime.

De proveedor tecnológico a socio estratégico regional

La nueva etapa también supone un cambio en la forma en que IFX entiende su rol frente a sus clientes. La compañía busca avanzar desde la provisión de servicios tecnológicos individuales hacia una propuesta integrada que permita a grandes empresas, instituciones financieras, retailers, organismos de gobierno, organizaciones de salud, educación e industrias críticas abordar proyectos de transformación digital con una infraestructura común.

«Nuestra visión es que la infraestructura deje de ser vista como un componente aislado y pase a ser entendida como una plataforma estratégica para el crecimiento del negocio. Las organizaciones necesitan capacidad para innovar hoy, pero también flexibilidad para incorporar las tecnologías que vienen mañana», afirma el ejecutivo.

Esta evolución del negocio se refleja también en la nueva identidad de IFX, que incorpora un renovado logo y expresión visual de marca. El cambio busca representar de manera más directa la escala, integración y capacidades que la compañía ha desarrollado durante sus 27 años de trayectoria, y acompañar su posicionamiento como una plataforma regional de infraestructura digital.

«El cambio de identidad refleja una evolución mucho más profunda de la compañía. Hoy tenemos una escala, una infraestructura y una capacidad regional que nos permiten ampliar nuestro rol como habilitador de la economía digital latinoamericana y acompañar a las organizaciones en la siguiente etapa de su transformación tecnológica», concluye Haime.

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