Después de varias generaciones de dispositivos que ayudaron a demostrar que una pantalla flexible podía convertirse en una alternativa real frente al smartphone tradicional, el desafío actual es mucho más interesante: conseguir que ese formato no sea solamente llamativo, sino que aporte ventajas concretas en la experiencia diaria. Y justamente ahí es donde el Motorola razr 70 encuentra su principal argumento. La propuesta de Motorola no consiste simplemente en tomar un teléfono convencional y hacerlo plegable, sino en aprovechar las posibilidades que ofrece el formato tipo flip para entregar un equipo que puede ser grande cuando necesitamos consumir contenido, trabajar o jugar, pero extremadamente compacto cuando queremos guardarlo en el bolsillo.
El resultado es un smartphone que conserva una de las identidades más reconocibles de Motorola, pero que al mismo tiempo incorpora una serie de características destinadas a convertirlo en una alternativa premium dentro de la categoría de plegables. El razr 70 combina una pantalla interna LTPO OLED de 6,9 pulgadas, una pantalla externa de 3,6 pulgadas, cámaras de 50 megapíxeles, batería de 4.800 mAh, conectividad 5G, Android 16, inteligencia artificial mediante moto ai y un diseño que consigue reducir considerablemente su tamaño cuando está cerrado. Todo esto se complementa con una construcción cuidada, una bisagra reforzada con titanio y certificación IP48, elementos especialmente relevantes en un teléfono que debe resistir el movimiento constante de abrir y cerrar su estructura.
En Chile, donde los smartphones de gama alta han ido incorporando cada vez más características premium y donde Motorola mantiene una presencia importante dentro del mercado, el Motorola razr 70 aparece como una alternativa particularmente interesante para quienes buscan algo diferente. No se trata únicamente de tener un teléfono que se dobla: se trata de llevar un dispositivo que puede cambiar físicamente de tamaño dependiendo de lo que estamos haciendo. Esa es la idea que atraviesa prácticamente toda la experiencia del razr 70 y, después de utilizarlo, queda claro que el formato tiene mucho más sentido cuando el software y el hardware están diseñados alrededor de él.

Diseño: el gran argumento que se siente desde el primer momento
Hablar del Motorola razr 70 implica comenzar necesariamente por su diseño, porque es ahí donde este equipo consigue diferenciarse de prácticamente cualquier smartphone convencional. Cerrado, el teléfono reduce de manera considerable su altura y se transforma en un dispositivo compacto que puede guardarse fácilmente en un bolsillo. Abierto, recupera las dimensiones de un smartphone tradicional, aunque con una pantalla considerablemente alargada gracias a su relación de aspecto 22:9. Esta transformación física es probablemente la característica más llamativa del equipo, pero lo interesante es que no se queda solamente en una demostración tecnológica: realmente modifica la manera en que transportamos y utilizamos el teléfono.

Con unas dimensiones aproximadas de 171,30 x 73,99 x 7,25 milímetros cuando está desplegado y 88,08 x 73,99 x 15,85 milímetros cuando está plegado, el razr 70 logra algo que puede parecer contradictorio en primera instancia: ofrecer una pantalla grande sin obligarnos a llevar permanentemente un teléfono grande. Su peso de aproximadamente 188 gramos también resulta bastante contenido considerando que estamos frente a un dispositivo plegable con dos pantallas y una estructura mecánica en su interior. Esa combinación hace que llevarlo durante el día resulte cómodo y, especialmente cuando está cerrado, prácticamente desaparezca dentro del bolsillo.

Motorola también ha puesto especial atención en la sensación de calidad. Los marcos de aluminio aportan rigidez y una apariencia sofisticada, mientras que la parte posterior presenta acabados que buscan diferenciarlo de los tradicionales teléfonos de vidrio que dominan actualmente el mercado. La versión PANTONE Hematite, por ejemplo, apuesta por una tonalidad gris elegante y sobria, acompañada de una textura que aporta personalidad al dispositivo. Es un diseño que no necesita recurrir a elementos excesivamente llamativos para transmitir que estamos frente a un teléfono premium.
La bisagra merece un capítulo propio. En un smartphone convencional podemos considerar este componente inexistente, pero en un plegable representa una de las piezas más importantes de todo el dispositivo. Motorola utiliza una estructura reforzada con titanio que permite mantener el teléfono en distintos ángulos de apertura y, al mismo tiempo, entrega una sensación de firmeza durante el movimiento. Esto abre posibilidades interesantes, porque el razr 70 no tiene que utilizarse necesariamente completamente abierto o completamente cerrado. Podemos dejarlo parcialmente plegado sobre una mesa, utilizar una mitad como base y convertirlo en una especie de soporte para fotografías, videollamadas o grabaciones.

Esta característica es especialmente útil para quienes generan contenido. En lugar de buscar constantemente un trípode o una superficie donde apoyar el teléfono, podemos aprovechar la propia estructura del razr 70 para encontrar un ángulo adecuado. Es una de esas funciones que demuestra cómo el formato plegable puede entregar beneficios que simplemente no están disponibles en un smartphone convencional.
La resistencia también ocupa un lugar importante. El Motorola razr 70 incorpora certificación IP48, entregando protección frente al contacto con agua y determinadas partículas. En un dispositivo plegable, contar con un nivel de protección de este tipo aporta tranquilidad y demuestra la evolución que ha experimentado la categoría. Los primeros plegables generaban muchas dudas respecto a su resistencia, mientras que las generaciones actuales han conseguido integrar mecanismos de bisagra y protección considerablemente más sofisticados.

La pantalla interna: un panel que convierte al razr 70 en un smartphone completo
Una vez que abrimos el Motorola razr 70, el concepto cambia completamente. Aparece frente a nosotros una pantalla LTPO OLED flexible de 6,9 pulgadas con resolución Full HD+ de 2640 x 1080 píxeles, una densidad aproximada de 413 píxeles por pulgada y una tasa de actualización de hasta 120 Hz. Más allá de la ficha técnica, lo importante es que este panel entrega una experiencia visual de primer nivel y se convierte en uno de los principales motivos para utilizar el teléfono desplegado.
La tecnología OLED permite disfrutar de negros profundos, un contraste elevado y colores con gran presencia. Motorola ha conseguido además una reproducción que resulta atractiva para el consumo multimedia sin caer necesariamente en una saturación excesiva. Ver fotografías, películas, series o vídeos en esta pantalla resulta especialmente agradable, y el formato alargado permite disfrutar de una superficie amplia sin que el teléfono se convierta en un dispositivo incómodo de transportar.

La compatibilidad con HDR10+ y Dolby Vision también amplía las posibilidades del panel. En contenido compatible, el rango dinámico permite apreciar una mayor diferencia entre las zonas más luminosas y las sombras, entregando una imagen con mayor profundidad. Es una característica que se nota especialmente cuando consumimos contenido audiovisual de buena calidad y que convierte al razr 70 en un dispositivo muy atractivo para quienes utilizan el smartphone como principal plataforma de entretenimiento.
Los 120 Hz aportan otro elemento importante. La frecuencia de actualización elevada hace que las animaciones, desplazamientos, transiciones y movimientos dentro de las aplicaciones se sientan mucho más fluidos. El hecho de utilizar tecnología LTPO permite además adaptar dinámicamente la frecuencia de actualización a las necesidades del contenido, buscando un equilibrio entre fluidez y consumo energético.

Otro punto destacable es el brillo. Motorola lleva el panel hasta un máximo de 3.000 nits en determinadas condiciones, una cifra que tiene una repercusión práctica importante cuando utilizamos el teléfono en exteriores. Bajo luz solar intensa, la pantalla mantiene una buena legibilidad y permite consultar información sin tener que buscar constantemente una zona de sombra. Para un dispositivo que está pensado para acompañarnos durante todo el día, esta capacidad resulta especialmente valiosa.
El pliegue central sigue siendo parte de la experiencia, porque estamos frente a una pantalla flexible, pero visualmente está bastante bien integrado. En determinadas condiciones de iluminación puede apreciarse y al tocar la pantalla podemos sentirlo, pero durante el uso cotidiano la atención termina concentrándose en el contenido. Esto demuestra cuánto ha avanzado la tecnología de paneles plegables y permite disfrutar de una experiencia mucho más cercana a la de un smartphone convencional.

La pantalla externa: una de las funciones que realmente justifican el formato plegable
El razr 70 incorpora una pantalla externa pOLED de 3,6 pulgadas que, a diferencia de los primeros teléfonos plegables tipo flip, no se limita a mostrar la hora o algunas notificaciones. Motorola ha convertido este panel en una parte fundamental de la experiencia del dispositivo y permite utilizarlo para una variedad considerable de tareas sin necesidad de abrir el teléfono.
La pantalla externa ofrece una resolución de 1056 x 1066 píxeles, una densidad aproximada de 413 ppp, una frecuencia de actualización de hasta 90 Hz, compatibilidad con HDR10+ y un brillo máximo de hasta 1.700 nits. Estas características permiten que no se sienta como una simple pantalla secundaria, sino como un panel realmente funcional.
Podemos revisar notificaciones, consultar el clima, controlar música, acceder a determinados widgets, revisar información e incluso interactuar con aplicaciones. Esto tiene una consecuencia interesante en el uso cotidiano: muchas acciones que anteriormente nos obligaban a abrir el smartphone pueden resolverse directamente con el equipo cerrado.

Y esto puede cambiar la relación que tenemos con el teléfono. Si solamente queremos comprobar una notificación o consultar algo puntual, no necesitamos desplegar una pantalla de 6,9 pulgadas. Podemos mirar rápidamente la información desde el exterior y continuar con lo que estábamos haciendo. En ese sentido, la pantalla externa no solamente entrega comodidad, sino que también permite que el smartphone sea menos invasivo en determinados momentos.
La pantalla externa también se convierte en una herramienta fotográfica. Cuando cerramos el razr 70 podemos utilizar las cámaras principales para realizar selfies y utilizar el panel exterior como visor. Esta posibilidad es especialmente interesante porque permite aprovechar el sensor principal de 50 megapíxeles para autorretratos, en lugar de depender exclusivamente de la cámara frontal.
Para quienes crean contenido para redes sociales, esta función tiene bastante sentido. Podemos encuadrarnos utilizando la pantalla exterior, aprovechar la cámara principal y obtener una fotografía con un sensor más grande y con estabilización óptica. El resultado es una de esas características que dejan de parecer un simple truco después de utilizarla varias veces.

Rendimiento: equilibrio entre eficiencia y potencia
En el interior del Motorola razr 70 encontramos el procesador MediaTek Dimensity 7450X, fabricado bajo un proceso de 4 nanómetros. Se trata de un chip de ocho núcleos que incorpora cuatro núcleos Cortex-A78 capaces de alcanzar hasta 2,6 GHz y cuatro núcleos Cortex-A55 de hasta 2,0 GHz, acompañado por una GPU Mali-G615 MC2.
El procesador está acompañado por una configuración de memoria generosa, con hasta 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento interno UFS 3.1 en la versión disponible para Chile. Esta combinación entrega un margen considerable para instalar aplicaciones, almacenar fotografías y vídeos, descargar juegos y mantener una biblioteca multimedia amplia sin tener que preocuparse constantemente por el espacio.
En el uso cotidiano, el comportamiento del razr 70 resulta fluido. Aplicaciones como WhatsApp, Instagram, TikTok, YouTube, Spotify, Chrome y servicios de streaming se ejecutan con rapidez, mientras que las transiciones del sistema se benefician directamente de la pantalla de 120 Hz. La sensación general es la de un teléfono preparado para responder con agilidad a las tareas que realizamos durante el día.

La tecnología RAM Boost también permite ampliar virtualmente la memoria disponible utilizando parte del almacenamiento interno. Esto ayuda a mantener más procesos activos y complementa la gestión de memoria del sistema. Para quienes suelen saltar constantemente entre aplicaciones, tener una cantidad amplia de RAM puede marcar una diferencia especialmente cuando se combinan redes sociales, navegador, mensajería y reproducción multimedia.
Por supuesto, la propuesta del razr 70 no está construida alrededor del gaming extremo, pero esa no es su finalidad. Su principal virtud es entregar un equilibrio que cubra prácticamente todas las necesidades de un usuario moderno. El teléfono puede ser utilizado para trabajar, estudiar, consumir contenido, editar fotografías, jugar y crear contenido sin que tengamos que sacrificar una experiencia fluida.
Android 16: una experiencia limpia con identidad propia
Motorola mantiene una de sus características más reconocibles en el software. El razr 70 llega con Android 16 y una experiencia cercana a Android puro, acompañada por las herramientas propias de la compañía. Esta combinación permite tener una interfaz limpia, rápida y fácil de entender, pero al mismo tiempo ofrece una serie de funciones que aportan valor adicional.
Las tradicionales Moto Actions siguen presentes y permiten ejecutar determinadas acciones mediante gestos. Girar rápidamente el teléfono para activar la cámara o realizar un movimiento para encender el flash son ejemplos de funciones que pueden parecer pequeñas, pero que terminan formando parte natural de la experiencia cuando llevamos tiempo utilizando un dispositivo Motorola.
La personalización también tiene un papel importante. El usuario puede modificar diferentes elementos visuales del sistema, incluyendo iconos, colores, tipografías y distribución de la interfaz. Esto permite que el teléfono no se sienta completamente idéntico al de otra persona y entrega un nivel de personalización que complementa la experiencia de Android.
Motorola también incorpora Moto Gametime, pensado para mejorar la experiencia al jugar, junto con herramientas de seguridad como Moto Secure y ThinkShield. Estas funciones permiten controlar diferentes aspectos relacionados con privacidad, protección de información y acceso a contenido sensible.
Otro elemento interesante es Smart Connect, que amplía las posibilidades de interacción entre el teléfono y otros dispositivos. La idea es acercar el smartphone a una experiencia más parecida a la de un computador, permitiendo utilizarlo como centro de conexión dentro del ecosistema personal.
Todo esto adquiere una dimensión especial en un plegable. El software no solamente tiene que funcionar en una pantalla, sino que debe adaptarse a dos paneles y a diferentes posiciones físicas. El razr 70 aprovecha esa flexibilidad para integrar funciones específicas de la pantalla externa y para sacar partido de la posibilidad de mantener el teléfono parcialmente abierto.
moto ai: inteligencia artificial para creatividad y productividad
La inteligencia artificial también ocupa un espacio importante dentro del Motorola razr 70 mediante moto ai. La compañía incorpora herramientas orientadas tanto a la creatividad como a la productividad, aprovechando la capacidad de procesamiento del equipo y la integración del software para facilitar determinadas tareas.
Entre las posibilidades encontramos herramientas para generar imágenes a partir de indicaciones, crear contenido desde dibujos y trabajar con información mediante funciones inteligentes. También existen alternativas destinadas a organizar información y transformar audio en texto, algo especialmente interesante para reuniones, entrevistas o situaciones en las que necesitamos registrar información rápidamente.
La inteligencia artificial tiene sentido dentro de un smartphone como el razr 70 porque puede complementar las ventajas del formato. La pantalla interna ofrece espacio suficiente para trabajar cómodamente con contenido generado o procesado, mientras que la pantalla externa permite consultar información de manera rápida.
En lugar de presentar la IA como una función aislada que utilizaremos ocasionalmente, Motorola busca integrarla dentro de diferentes áreas de la experiencia. Esto convierte al teléfono en una herramienta más versátil y abre posibilidades especialmente atractivas para usuarios que utilizan el smartphone como plataforma de creación de contenido.
Cámaras: 50 megapíxeles para fotografía y una ventaja que solo un plegable puede ofrecer
El apartado fotográfico del Motorola razr 70 es uno de sus puntos fuertes. En la parte posterior encontramos una cámara principal de 50 megapíxeles, con apertura f/1.7, autofoco y estabilización óptica de imagen, acompañada por una cámara ultra gran angular de 50 megapíxeles, con apertura f/2.0 y un campo de visión de 122 grados. En el interior tenemos una cámara frontal de 32 megapíxeles con apertura f/2.4.
La cámara principal es capaz de entregar fotografías con un nivel de detalle muy bueno y una reproducción de color equilibrada. En condiciones de buena iluminación, el sensor consigue capturar escenas con suficiente información para redes sociales, fotografía cotidiana e incluso edición posterior. El procesamiento HDR permite además conservar información en diferentes zonas de la imagen y entregar resultados equilibrados cuando existen contrastes entre luces y sombras.



La apertura f/1.7 y la estabilización óptica también ayudan en situaciones donde la iluminación comienza a disminuir. La estabilización permite reducir el movimiento durante la captura y favorece fotografías más nítidas, mientras que el procesamiento de Motorola trabaja para mantener una exposición adecuada.
La cámara ultra gran angular de 50 megapíxeles representa una evolución importante frente a configuraciones más modestas. Su campo de visión de 122 grados permite capturar paisajes, arquitectura, interiores y grupos de personas sin tener que alejarse demasiado del sujeto. Además, la resolución elevada entrega suficiente información para conservar un buen nivel de detalle.
Esta cámara también puede utilizarse para fotografía macro, ampliando la versatilidad del sistema. Es especialmente entretenido acercarse a objetos pequeños, texturas o detalles y descubrir cuánto puede entregar un sensor de 50 megapíxeles en este tipo de situaciones.



En retratos, el teléfono consigue separar correctamente al sujeto del fondo y generar un desenfoque atractivo. El procesamiento computacional ayuda a mantener los contornos y permite obtener fotografías con una apariencia más cercana a la de una cámara dedicada.
La cámara frontal de 32 megapíxeles también ofrece buenos resultados para videollamadas y selfies tradicionales. Sin embargo, el verdadero atractivo del razr 70 aparece cuando decidimos utilizar la pantalla externa como visor y las cámaras principales para autorretratos.
Esta posibilidad es mucho más importante de lo que podría parecer inicialmente. La cámara principal tiene mejores condiciones para capturar detalle y aprovechar la estabilización óptica, y al mismo tiempo podemos ver nuestro encuadre directamente desde la pantalla exterior. Para fotografías de perfil, contenido para redes sociales o simplemente selfies de mayor calidad, esta combinación resulta extremadamente práctica.



En vídeo, el equipo permite grabar hasta en 4K a 30 cuadros por segundo con la cámara principal. La estabilización ayuda a obtener tomas más suaves y la reproducción de colores se mantiene consistente durante el día. Para creadores que utilizan el smartphone como cámara principal para Reels, TikTok o contenido cotidiano, esta capacidad convierte al razr 70 en una herramienta mucho más completa.
Sonido: una experiencia multimedia que acompaña a la gran pantalla
La experiencia multimedia no estaría completa sin un sistema de audio acorde. Motorola incorpora altavoces estéreo con soporte para Dolby Atmos y Audio Espacial, entregando una reproducción que destaca tanto por potencia como por claridad.
Cuando el teléfono se coloca horizontalmente para ver una película, una serie o un vídeo, el sistema puede aprovechar la orientación del dispositivo para entregar una experiencia estéreo más amplia. Esto resulta especialmente agradable considerando el tamaño de la pantalla interna.
Dolby Atmos permite además trabajar con diferentes perfiles de audio y adaptar la reproducción según el contenido. Para música, películas y videojuegos, esta característica contribuye a crear una experiencia más inmersiva.
El razr 70 no necesita depender constantemente de audífonos para disfrutar contenido multimedia. Sus altavoces cumplen muy bien con las tareas cotidianas y permiten escuchar vídeos, podcasts, música y llamadas en altavoz con una calidad satisfactoria.
Batería: 4.800 mAh en un cuerpo plegable
Uno de los grandes desafíos de los teléfonos plegables siempre ha sido la batería. Incorporar dos pantallas y una estructura mecánica dentro de un cuerpo compacto obliga a encontrar un equilibrio muy cuidadoso entre capacidad, eficiencia y dimensiones. Motorola equipa al razr 70 con una batería de 4.800 mAh, una cifra que resulta bastante interesante para un dispositivo de este formato.
Durante una jornada de uso normal, combinando redes sociales, mensajería, navegación web, música, fotografías y conectividad 5G, el equipo está preparado para llegar al final del día. La eficiencia del procesador de 4 nm y el comportamiento de la pantalla LTPO ayudan a gestionar el consumo de energía.


La pantalla externa también puede contribuir indirectamente a la autonomía. Cuando solamente necesitamos revisar una notificación, controlar la música o consultar información puntual, no es necesario desplegar la pantalla principal. Esa posibilidad permite reservar el panel de 6,9 pulgadas para las tareas que realmente requieren una superficie grande.
La carga TurboPower de 30 W permite recuperar energía rápidamente cuando es necesario, mientras que la carga inalámbrica de hasta 15 W agrega comodidad para quienes utilizan bases de carga en el escritorio o dormitorio. Poder dejar el teléfono sobre una base y comenzar a cargarlo sin conectar un cable es especialmente práctico durante la noche.
Conectividad y funciones adicionales
El Motorola razr 70 llega preparado para las necesidades actuales de conectividad. Incorpora 5G, Wi-Fi 6E, Bluetooth 5.4, NFC y USB Tipo-C, además de sistemas de posicionamiento que permiten utilizarlo cómodamente para navegación y servicios basados en ubicación.
El lector de huellas está ubicado en el botón lateral y responde rápidamente, algo especialmente conveniente porque funciona tanto con el equipo abierto como cerrado. También existe la posibilidad de utilizar reconocimiento facial para facilitar el acceso al teléfono.
La conectividad NFC permite aprovechar servicios compatibles y realizar diferentes acciones de proximidad, mientras que Bluetooth 5.4 mantiene una conexión eficiente con audífonos, relojes inteligentes, automóviles y otros accesorios.
En conjunto, el dispositivo cubre prácticamente todo lo que podríamos esperar de un smartphone moderno y, nuevamente, lo hace dentro de un formato considerablemente más compacto cuando está plegado.
Precio y disponibilidad en Chile
En Chile, el Motorola razr 70 se encuentra actualmente disponible por $899.990. Se puede adquirir directamente a través de la Motorola Store y también se encuentra disponible en tiendas de retail del país.
Especificaciones técnicas del Motorola razr 70
| Característica | Especificación |
|---|
| Pantalla principal | LTPO OLED flexible de 6,9 pulgadas |
| Resolución pantalla principal | Full HD+ (2640 × 1080 píxeles) |
| Tasa de refresco | Hasta 120 Hz |
| Tecnologías de pantalla | HDR10+ y Dolby Vision |
| Pantalla externa | pOLED de 3,6 pulgadas |
| Resolución pantalla externa | 1056 × 1066 píxeles |
| Tasa de refresco pantalla externa | Hasta 90 Hz |
| Procesador | MediaTek Dimensity 7450X |
| Proceso de fabricación | 4 nm |
| CPU | 8 núcleos: 4 Cortex-A78 hasta 2,6 GHz + 4 Cortex-A55 hasta 2,0 GHz |
| GPU | Mali-G615 MC2 |
| Memoria RAM | 12 GB + RAM Boost |
| Almacenamiento | 512 GB UFS 3.1 |
| Cámara principal | 50 MP, f/1.7, autofocus, OIS |
| Cámara ultra gran angular / macro | 50 MP, f/2.0, 122° |
| Cámara frontal | 32 MP, f/2.4 |
| Grabación de video | Hasta 4K a 30 fps |
| Batería | 4.800 mAh |
| Carga rápida | TurboPower de 30 W |
| Carga inalámbrica | 15 W |
| Sistema operativo | Android 16 |
| Conectividad móvil | 5G |
| Wi-Fi | Wi-Fi 6E |
| Bluetooth | Bluetooth 5.4 |
| NFC | Sí |
| Puerto | USB Tipo-C |
| Audio | Altavoces estéreo, Dolby Atmos y Audio Espacial |
| Protección | IP48 |
| Dimensiones abierto | 171,30 × 73,99 × 7,25 mm |
| Dimensiones plegado | 88,08 × 73,99 × 15,85 mm |
| Peso | Aproximadamente 188 g |
| Seguridad | Lector de huellas lateral y reconocimiento facial |
Motorola razr 70 en Chile: una propuesta premium que apuesta por la diferenciación
Para el mercado chileno, el Motorola razr 70 representa una alternativa particularmente interesante porque entra en una categoría que todavía conserva un componente importante de diferenciación. Los smartphones tradicionales han alcanzado un nivel de madurez donde muchas propuestas terminan compartiendo diseños, tamaños y características similares. En cambio, un plegable tipo flip sigue ofreciendo una experiencia visual y física diferente desde el momento en que lo sacamos del bolsillo.
El precio también debe analizarse considerando justamente esa propuesta. No estamos frente a un smartphone convencional que simplemente compite por la cantidad de memoria RAM o por la potencia de su procesador. El usuario está adquiriendo una pantalla flexible, una segunda pantalla externa, una bisagra sofisticada, un formato compacto y un conjunto de funciones que no están disponibles de la misma manera en un teléfono tradicional.
Por eso, el valor del razr 70 no se encuentra exclusivamente en sus especificaciones, sino en la experiencia que entrega como conjunto. Es un dispositivo pensado para quienes quieren tecnología diferente y, al mismo tiempo, desean mantener las características que esperan de un teléfono premium.

Motorola razr 70 encuentra el equilibrio que necesita un plegable
El Motorola razr 70 es una demostración de cómo los teléfonos plegables han evolucionado desde aquella etapa en que parecían productos experimentales hasta convertirse en alternativas reales para el uso cotidiano. Su mayor mérito no está en intentar competir exclusivamente por potencia, sino en utilizar el formato como una herramienta para ofrecer una experiencia diferente.
Su diseño compacto cuando está cerrado es probablemente el elemento que más rápidamente se aprecia. Llevar un teléfono con una pantalla interna de 6,9 pulgadas y poder reducir prácticamente a la mitad su altura cuando queremos guardarlo resulta cómodo, práctico y, después de acostumbrarse, difícil de abandonar. El equipo logra además mantener una sensación premium gracias a sus materiales, sus marcos de aluminio, la bisagra reforzada con titanio y los acabados que caracterizan a la familia razr.
La pantalla interna LTPO OLED es otro de sus grandes puntos fuertes. Los 120 Hz, el brillo de hasta 3.000 nits, HDR10+ y Dolby Vision convierten al razr 70 en un excelente dispositivo para consumir contenido. Películas, series, fotografías, redes sociales y videojuegos se benefician directamente de la calidad del panel y de la fluidez que entrega su elevada frecuencia de actualización.
Pero la pantalla externa es probablemente la característica que mejor explica por qué el formato flip tiene sentido. Poder revisar información, controlar música, consultar widgets, responder mensajes y utilizar diferentes funciones sin abrir el teléfono transforma una simple pantalla secundaria en una herramienta cotidiana. Y cuando se combina con las cámaras principales para realizar selfies, la propuesta adquiere todavía más valor.


El apartado fotográfico también está bien resuelto. La cámara principal de 50 megapíxeles con estabilización óptica y la ultra gran angular de 50 megapíxeles entregan un conjunto versátil para fotografía cotidiana, paisajes, retratos, macro y creación de contenido. La posibilidad de utilizar las cámaras externas para selfies gracias a la pantalla exterior es, además, una de las mejores demostraciones de cómo Motorola está aprovechando el diseño plegable.
En rendimiento, el MediaTek Dimensity 7450X acompañado de hasta 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento ofrece una experiencia suficientemente rápida para las necesidades del usuario moderno. El equipo se mueve con soltura entre aplicaciones, redes sociales, navegación, multimedia y juegos, mientras que Android 16 y Hello UI mantienen una interfaz limpia y acompañada por las herramientas propias de Motorola.
Moto ai añade otra capa de posibilidades, especialmente para quienes utilizan el teléfono para crear contenido, organizar información o trabajar con herramientas de inteligencia artificial. A esto se suman Moto Actions, Moto Gametime, Moto Secure, ThinkShield y Smart Connect, funciones que ayudan a que el razr 70 no sea únicamente un teléfono plegable, sino un dispositivo con un ecosistema de herramientas bastante completo.
La batería de 4.800 mAh también permite afrontar una jornada completa de uso, mientras que la carga TurboPower de 30 W y la carga inalámbrica de 15 W entregan alternativas para recuperar energía. El sonido estéreo con Dolby Atmos y Audio Espacial completa una experiencia multimedia que aprovecha muy bien las posibilidades de la gran pantalla interna.

En definitiva, el Motorola razr 70 es uno de esos smartphones que no necesitan justificar su existencia únicamente mediante números. Su principal argumento está en la experiencia. Es grande cuando necesitamos una pantalla amplia, compacto cuando queremos guardarlo, versátil para fotografía, cómodo para consumir contenido y suficientemente potente para acompañar prácticamente cualquier actividad cotidiana.
Para quienes buscan un celular plegable en Chile, el Motorola razr 70 representa una de las alternativas más interesantes dentro del formato tipo flip. No solamente porque permite doblar la pantalla, sino porque todo el dispositivo está diseñado alrededor de esa posibilidad. La bisagra, las cámaras, la pantalla externa, el software y la ergonomía trabajan en conjunto para convertir el formato en algo verdaderamente útil.
Motorola consigue así mantener vivo el espíritu del razr, pero trasladándolo a una generación en la que la nostalgia ya no es suficiente. El nombre puede tener una historia enorme, pero el razr 70 demuestra que la propuesta actual tiene argumentos propios. Es un smartphone que apuesta por la diferenciación sin sacrificar funcionalidad y que encuentra en su formato plegable una forma concreta de hacer que la experiencia móvil sea más flexible.
Y quizás esa sea la mejor manera de definirlo: el Motorola razr 70 no busca simplemente ser un teléfono que se dobla; busca ser un teléfono que cambia de tamaño según nuestras necesidades. Esa diferencia es precisamente la que hace que, después de utilizarlo, el formato deje de sentirse como una demostración tecnológica y empiece a sentirse como una manera mucho más natural de llevar un smartphone.
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