El programa de Ford Racing para regresar en 2027 a la categoría de Hiperautos del Campeonato Mundial de Resistencia —WEC— alcanzó uno de sus hitos más importantes: la primera puesta en marcha del motor V8 de 5,4 litros junto con el sistema híbrido integrado al chasis. Este avance marca el inicio de una nueva etapa de desarrollo, en la que el proyecto comienza a trasladarse desde los dinamómetros y laboratorios hacia las pruebas en condiciones reales.
El futuro hiperauto de Ford cuenta con un chasis desarrollado en conjunto con ORECA y un motor V8 naturalmente aspirado de la familia Coyote, diseñado, desarrollado y construido internamente por la marca. Esta estrategia permite establecer un vínculo directo con los vehículos de alto rendimiento de producción de Ford y acelerar la transferencia de aprendizajes tecnológicos entre las competencias y los modelos de calle.
«Mirando nuestra trayectoria hasta aquí, me siento muy orgulloso del trabajo de base que se realizó mucho antes de que el motor siquiera funcionara en Francia. Durante la fase de desarrollo en los dinamómetros de Dearborn hemos probado los límites de su rendimiento y durabilidad, obteniendo aprendizajes relevantes y confirmando su gran potencial. Ese trabajo, combinado con el progreso realizado en paralelo junto a ORECA, ahora converge en un paquete completo y preparado para la siguiente fase», señaló Dan Sayers, gerente del Programa de Hiperautos del WEC de Ford Racing.
La puesta en marcha del motor en las instalaciones de ORECA representa una etapa crítica de validación para el programa. Al desarrollar internamente todos los aspectos del propulsor, Ford puede evaluar su comportamiento, reaccionar con mayor rapidez frente a los desafíos técnicos y aplicar los conocimientos obtenidos tanto en sus proyectos de competición como en el desarrollo de futuros vehículos de producción.
«Escuchar al V8 Coyote cobrar vida por primera vez confirmó que los meses de trabajo de integración entre los equipos de tren motriz y chasis valieron la pena. Todavía tenemos un largo camino por recorrer durante este año, pero el trabajo ya comenzó y estamos muy entusiasmados con lo que viene», agregó Sayers.
Las pruebas en pista comenzarán en agosto
El programa de evaluación en pista comenzará durante agosto en distintos circuitos europeos y posteriormente se trasladará a Estados Unidos. Las jornadas estarán enfocadas en validar el rendimiento y la confiabilidad del vehículo, la integración del sistema híbrido y su comportamiento aerodinámico bajo condiciones que reproduzcan las exigencias del WEC y de las 24 Horas de Le Mans.
El equipo de seis pilotos tendrá un papel central en esta etapa, participando tanto en las sesiones de simulador como en las pruebas reales. «Aunque el simulador y el dinamómetro entregan una base sólida, no existe un sustituto para la sensibilidad de los pilotos cuando están realmente al volante. Ese ciclo de retroalimentación será fundamental para perfeccionar el vehículo durante los próximos meses», explicó Sayers.
Con el motor integrado al chasis y su debut en pista a solo unas semanas de distancia, el programa de Hiperautos de Ford Racing ingresa en su fase más visible y decisiva hasta ahora, avanzando en el objetivo de regresar a la máxima categoría del WEC y volver a competir por la victoria en las 24 Horas de Le Mans.






