Corporativo

Proyecto Humboldt: el cable submarino que transformará el futuro tecnológico de Chile

Diseñado para transformar la conectividad de Chile, el proyecto Humboldt está avanzando en su implementación con el objetivo de consolidar al país como el hub digital de la región. Esta iniciativa estratégica, que implica el tendido de un cable submarino de 14.800 kilómetros, posiciona a Chile como un punto clave para el tránsito de datos entre la región de Asia y gran parte de Sudamérica, sirviendo como punto de entrada para el tráfico internacional.

La colaboración entre el gobierno de Chile, por medio de Desarrollo País, y Google ha culminado en esta acción, la cual constituye un avance fundamental y una gran oportunidad para el desarrollo digital del país. El fortalecimiento de la infraestructura digital no solo atraerá inversiones en servicios tecnológicos, sino que también aportará redundancia para elevar la calidad y seguridad de la conectividad internacional.

¿Cómo impacta en el desarrollo tecnológico del país? «Una mejor conectividad ayudará a que las empresas chilenas de tecnología se integren a mercados internacionales, optimizando sus operaciones con partners, facilitando el acceso a recursos y herramientas externas. Asimismo, impulsa la creación de nuevos bienes, servicios digitales en la nube más potentes y la inversión de creación de data centers en el país», explica Mariano Farré, Head of Enterprise Networking, SP and Security para la Región Andina de Coasin Logicalis.

Debido a una combinación de factores, que incluyen condiciones geográficas favorables, un ecosistema tecnológico en proceso de maduración, y la estabilidad institucional y jurídica para la inversión, Chile se ha convertido en el escenario adecuado para el desarrollo de este proyecto.

«Al disponer de fuentes de energía renovables, como la solar y la eólica, así como un clima propicio con zonas de bajas temperaturas, brinda las condiciones óptimas para la implementación de data centers», recalca Farré.

Chile como hub digital

La implementación del Cable Humboldt no solo optimiza la infraestructura, sino que también posiciona a Chile como la puerta de entrada para la red de tráfico de datos internacionales hacia Sudamérica. Países como Argentina, Perú, Bolivia y Paraguay podrán acceder a las redes globales de internet, permitiendo una mejora en la velocidad de sus comunicaciones y una mayor conectividad, reduciendo el riesgo de interrupciones.

La redundancia es un pilar fundamental en la industria de las telecomunicaciones, lo que impulsa la necesidad de diversificar rutas alternativas para mitigar el riesgo de desconexiones. Actualmente, las rutas de cable submarino se concentran en puntos clave: Estados Unidos, como principal centro tecnológico y financiero, y Panamá, debido a la ubicación estratégica del Canal de Panamá. En ese escenario, la diversificación de rutas, como este cable submarino permite conectar directamente a los países de Sudamérica con Asia y Oceanía, sin necesidad de transitar por Norteamérica.

«A medida que las empresas de tecnología expanden sus servicios en la nube, requieren interconexiones más robustas entre continentes; en este contexto, los cables submarinos se convierten en la columna vertebral de la conectividad, ya que permiten la operación efectiva de los distintos centros de datos a nivel mundial. Ante su vital importancia, la inversión y el desarrollo de proyectos como el Humboldt son fundamentales para garantizar la baja latencia y el mejor ancho de banda necesarios para una conectividad óptima de los usuarios finales», culmina Farré.

Este proyecto representa un hito de relevancia regional, con beneficios proyectados para múltiples países, sobre todo en un contexto en el que la tecnología es un pilar fundamental para el desarrollo de diversos sectores económicos, además de ser esencial para el usuario final.

Shares: