La incorporación de Inteligencia Artificial (IA) permitirá que los firewalls evolucionen desde sistemas basados principalmente en reglas predefinidas hacia soluciones capaces de analizar el comportamiento del tráfico, detectar situaciones inusuales y apoyar respuestas en tiempo real. Así lo plantea el Libro Blanco Técnico sobre AIFW —sigla en inglés de Artificial Intelligence Firewall— de Huawei, documento que identifica cinco principios que deberían orientar el desarrollo de esta tecnología: estabilidad y confiabilidad, protección de alto rendimiento, detección inteligente, defensa en tiempo real y operaciones autónomas.
Un firewall o cortafuegos es una herramienta que supervisa y controla la información que entra y sale de una red. Los sistemas tradicionales comparan ese tráfico con reglas y registros de amenazas conocidas. Los AIFW agregan modelos de Inteligencia Artificial que analizan patrones y comportamientos para identificar también posibles amenazas que todavía no han sido incorporadas a las bases de datos de seguridad.
De acuerdo con Huawei, sus firewalls con IA pueden realizar este análisis en milisegundos y alcanzar una tasa de detección de hasta 95% frente a amenazas desconocidas. Esta cifra corresponde a las capacidades informadas por la compañía para sus propios equipos y modelos de detección, y no representa un estándar general de la industria.

De las reglas manuales a una seguridad más autónoma
El documento plantea que uno de los principales cambios será avanzar desde la configuración y revisión manual de políticas hacia operaciones con mayores niveles de automatización. Esto permitiría analizar grandes volúmenes de información, priorizar alertas y apoyar la aplicación de medidas de seguridad de acuerdo con el contexto de cada organización.
La automatización, sin embargo, no reemplaza el trabajo de los especialistas. Su objetivo es reducir tareas repetitivas y entregar información más completa para que los equipos puedan concentrarse en aquellos incidentes que requieren análisis y decisiones humanas.
El Libro Blanco también entrega orientaciones sobre la arquitectura de los AIFW, sus escenarios de aplicación y las prácticas que deben considerarse durante su implementación. Entre sus posibles usos se encuentran la protección de redes corporativas, sucursales, establecimientos educacionales, instituciones públicas y centros de datos.
Huawei complementa este enfoque con Xinghe AI Network Security, una solución que coordina distintos niveles de protección. Esta incluye herramientas para analizar alertas en los centros de operaciones de seguridad, supervisar los dispositivos conectados a una red y enfrentar ataques de ransomware mediante una defensa conjunta entre terminales, redes y sistemas de almacenamiento.
El documento fue presentado durante el Huawei Network Summit 2026 para América Latina, realizado en Medellín. El encuentro reunió a cerca de 400 representantes de la industria, especialistas técnicos y socios del ecosistema para abordar la evolución de las redes y la ciberseguridad ante la incorporación de Inteligencia Artificial en distintos sectores productivos.





