Chile tiene el potencial de consolidarse como uno de los principales hub de infraestructura digital en América Latina, en un escenario global marcado por el crecimiento acelerado de la Inteligencia Artificial y su intensiva capacidad de procesamiento, almacenamiento y entrenamiento de datos.
Este potencial, sin embargo, no solo se proyecta, sino que se activa a partir de consensos concretos. Expertos del sector tecnológico y energético coinciden en que este posicionamiento dependerá de avanzar en materias clave como regulación, disponibilidad energética y condiciones habilitantes que permitan atraer inversión de alto impacto. El país puede transformarse en un referente regional si articula adecuadamente estos pilares.
Estas definiciones fueron el eje del conversatorio “Energía y Data Centers: cómo habilitamos la infraestructura digital que Chile necesita”, donde líderes del sector abordaron los principales desafíos y oportunidades para el desarrollo de esta industria. Durante la instancia, se destacó que Chile ya cuenta con ventajas competitivas de alto valor —como su liderazgo en energías limpias y su capacidad instalada— que lo posicionan favorablemente para competir a nivel global. En este escenario, la infraestructura digital emerge no solo como un habilitador tecnológico, sino como un motor estratégico para el crecimiento, la innovación y la atracción de inversión en el país.
En esa línea, Pedro Rodríguez, líder de Data Centers para Latinoamérica y el Caribe en WSP, subrayó la necesidad de abordar el desarrollo de esta industria con una mirada integrada de largo plazo. “Chile tiene una oportunidad real de consolidarse como hub digital en la región, pero eso exige una visión de largo plazo que articule infraestructura, energía y sostenibilidad. Hoy contamos con tecnologías que permiten desarrollar data centers eficientes e incorporarlos de manera inteligente a una matriz energética renovable”, destacó.
Rodríguez agregó que el desarrollo de esta industria puede avanzar con altos estándares de eficiencia, en la medida que se integren soluciones tecnológicas adecuadas desde el diseño. “Hoy existen tecnologías que permiten desarrollar data centers más eficientes en el uso de agua y energía, por lo que crecimiento digital y sostenibilidad no son caminos opuestos, sino parte de una misma ecuación”, explicó, dado que actualmente existen tecnologías disponibles que mitigan los consumos hídricos y energéticos, tales como la utilización de agua marina en los procesos de enfriamiento líquido en los centros de entrenamiento.
Por su parte, Natalia López, gerente general de Chile Data Centers, enfatizó en la necesidad de avanzar en aspectos regulatorios para capturar estas oportunidades de inversión. “Chile tiene todo el potencial para ser referente en el desarrollo de data centers, pero es clave avanzar en permisología y contar con criterios regulatorios más ágiles y homogéneos para atraer inversión”, señaló.
La representante gremial agregó que el sector debe avanzar decididamente a socializar el potencial que nuestro país tiene para atraer esas inversiones, sin ceder esas oportunidades a los países vecinos, para lo cual es indispensable incidir en definiciones críticas en curso, como es el proyecto de ley sobre Inteligencia Artificial que se debate en el Congreso, de manera que éste equilibre y compatibilice las exigencias en materias de resguardo de datos personales y gestión ambiental con la concreción de inversiones que aportarán al desarrollo y crecimiento del país.
Asimismo, se destacó que el desarrollo de data centers y la sostenibilidad no son objetivos contrapuestos, sino complementarios, en la medida en que se adopten tecnologías y modelos de gestión eficientes en el uso de agua y energía.
Desde la perspectiva energética, coincidió con esta mirada Bruno Pumarino, gerente de proyectos de Energía de WSP en Chile, quien también apuntó a que esta industria puede crecer con altos estándares de cumplimiento ambiental y gestión energética, dado que Chile posee las condiciones y la cantidad necesaria de energía para poder sostener este tipo de data centers.
“Hay una gran cantidad de energía disponible que podría destinarse al desarrollo de data centers e inteligencia artificial, especialmente en la zona norte del país, lo que representa una oportunidad relevante para impulsar esta industria. Además, es necesario considerar en la ecuación la importancia de los sistemas de almacenamiento de energía, más conocidas como BESS, tanto como complemento de sistemas de respaldo de los data centers, como también para atender las urgencias actuales del sistema”, puntualizó Pumarino.
El conversatorio contó con la participación de representantes de empresas líderes del sector tecnológico y energético, entre ellas Odata, Atlas Renewable Energy, SAESA, Grenergy, Copec, Pangea Group y Main-DC.
El desafío ahora es avanzar con decisión y velocidad para transformar este consenso en acción concreta. Chile tiene la oportunidad de dar el siguiente paso y posicionarse como un referente regional a través del desarrollo de data centers y el fortalecimiento del ecosistema energético, que emergen como una apuesta estratégica de largo plazo con capacidad de impulsar crecimiento económico, innovación y nuevas oportunidades para el país.






