La transformación digital del Estado no se limita a llevar trámites presenciales a plataformas digitales. Detrás de los servicios que utilizan diariamente ciudadanos y funcionarios existe una infraestructura tecnológica que debe ser capaz de almacenar grandes cantidades de información, procesar datos y mantener disponibles sistemas que, en muchos casos, son fundamentales para el funcionamiento de los organismos públicos.
En este proceso, tecnologías como los servicios en la nube han adquirido un papel cada vez más relevante. La llamada «nube» permite que organizaciones almacenen información y utilicen aplicaciones y capacidad informática sin depender exclusivamente de infraestructura física instalada en sus propias dependencias.
Uno de los actores de este mercado es Oracle, compañía tecnológica estadounidense conocida principalmente por sus sistemas de gestión de bases de datos y por desarrollar plataformas y servicios utilizados por empresas y organismos públicos para administrar información y procesos digitales.
En Chile, Indra Group obtuvo recientemente la certificación Public Sector Addendum (PSA) de Oracle, una autorización que le permite comercializar directamente licencias, hardware y servicios cloud del fabricante a entidades del sector público y participar en procesos de contratación estatal que contemplen estas tecnologías.
La habilitación llega en un momento en que los organismos públicos enfrentan el desafío de modernizar plataformas, migrar sistemas hacia entornos digitales y mejorar la gestión de información, manteniendo al mismo tiempo estándares de seguridad, continuidad y cumplimiento normativo.
«Como socio estratégico del mercado local, consolidamos nuestra capacidad de ofrecer soluciones tecnológicas integrales para proyectos de alta criticidad. La obtención de esta certificación, tras un exigente proceso de evaluación en materia de cumplimiento normativo, estándares éticos y capacidad comercial, respalda nuestra solidez institucional y nuestra amplia experiencia trabajando con el sector público», señala Vicente Huertas Pardo, director general de Indra Group en Chile, Perú y Cono Sur.
En términos prácticos, la autorización permite a Indra participar directamente en proyectos del sector público que incorporen tecnología Oracle. Esto considera la comercialización de licencias, infraestructura y servicios en la nube, además de su implementación e integración con otros sistemas utilizados por las instituciones.
La compañía busca combinar estas herramientas con sus capacidades de consultoría e integración tecnológica para abordar proyectos de mayor escala. La lógica detrás de esta propuesta es que la incorporación de una determinada plataforma tecnológica no constituye por sí sola una transformación digital: también es necesario conectar sistemas, migrar información y adaptar las herramientas a los procesos de cada organismo.
«La certificación PSA nos permite ofrecer a las entidades públicas una propuesta integral que combina tecnología Oracle con nuestras capacidades de integración, consultoría e implementación. Esto facilita el desarrollo de proyectos tecnológicos de mayor escala y con un acompañamiento completo», comenta Juan Manuel Cuya, director regional de Alianzas Estratégicas en Indra Group.
La certificación tiene una vigencia inicial de un año y fue obtenida luego de un proceso de evaluación que incluyó la presentación de un plan de negocio para Chile, la validación de acuerdos de distribución vigentes y una revisión de aspectos relacionados con ética, anticorrupción y cumplimiento regulatorio.
La autorización también se suma a otras habilitaciones con las que Indra cuenta en mercados de Latinoamérica y Europa, lo que permite a la compañía participar en proyectos que involucren tecnología Oracle en distintas jurisdicciones.
Más allá de la incorporación de un nuevo proveedor al ecosistema tecnológico del Estado, el proceso refleja uno de los desafíos que enfrenta actualmente la administración pública: modernizar sistemas que sostienen servicios cada vez más digitales y, al mismo tiempo, garantizar que la información pueda gestionarse de manera segura y eficiente.
En ese escenario, la migración a la nube, la gestión de datos y la integración de distintas plataformas aparecen como piezas relevantes de una transformación que no ocurre solo en la interfaz que ve el ciudadano, sino también en la infraestructura tecnológica que permite que esos servicios funcionen.






