Comprar por internet, transferir dinero desde el celular o solicitar financiación para algún electrodoméstico son acciones que hoy forman parte de la vida cotidiana de millones de chilenos. Sin embargo, a medida que aumentan las interacciones digitales, también lo hacen los riesgos asociados al fraude y la necesidad de tener certeza sobre quién está detrás de una transacción, un mensaje o una solicitud de información.
En este contexto, Experian presentó el estudio «Del fraude digital a la confianza digital: cómo la IA está transformando la relación entre riesgo y confianza en Chile», que revela que 7 de cada 10 chilenos han recibido al menos un intento de fraude durante el último año, mientras que el 96% considera que los fraudes ocurren con frecuencia en el país.
Los hallazgos muestran cómo el fraude está influyendo en la manera en que las personas confían en los entornos digitales. Esta capacidad de interactuar, compartir información y tomar decisiones con la certeza de que una comunicación o transacción es auténtica es lo que hoy se conoce como confianza digital.
«La confianza digital se ha convertido en un elemento fundamental de la vida cotidiana. El desafío ya no es únicamente prevenir el fraude, sino ayudar a que las personas interactúen con mayor seguridad en un entorno cada vez más digital e impulsado por inteligencia artificial», señaló Víctor Nieto, jefe de Gestión de Productos DA de Experian.
Del fraude a la confianza digital
El fraude se ha convertido en una preocupación cada vez más cercana para los consumidores. El 64% de los chilenos conoce a alguien de su entorno que fue víctima durante el último año y, entre quienes estuvieron expuestos a intentos de fraude, 4 de cada 10 terminaron convirtiéndose en víctimas. Además, el 82% considera que estos intentos son hoy más frecuentes que hace un año.
Este contexto también influye en la forma en que las personas construyen confianza. A pesar del avance de los canales digitales, el 51% de los chilenos sigue confiando más en la atención presencial para realizar trámites financieros. Más que una preferencia por un canal específico, este resultado refleja la importancia que los consumidores otorgan a la autenticidad, la seguridad y la certeza de estar interactuando con una entidad.
Además, los resultados reflejan la importancia que tiene la educación para fortalecer la confianza digital. Mientras el 88% de los chilenos asocia el fraude con pérdidas económicas y el 72% con consecuencias emocionales, el 71% afirma no haber recibido capacitación o información para prevenir este tipo de situaciones, lo que muestra una oportunidad relevante para seguir fortaleciendo el conocimiento y las herramientas de prevención y educación digital.
La inteligencia artificial redefine la relación entre prevención y confianza
Ahora, el estudio destaca algo fundamental para el futuro financiero: construir confianza será tan importante como gestionar el riesgo. El 86% de los chilenos está preocupado por la posibilidad de que la inteligencia artificial facilite fraudes o engaños digitales, mientras que el 54% se siente poco o nada seguro de identificar contenidos generados o alterados mediante esta tecnología. Sin embargo, el 84% manifiesta interés en aprender a identificar este tipo de amenazas.
A medida que la inteligencia artificial gane protagonismo en el comercio electrónico, los pagos y los servicios financieros, las personas no solo interactuarán con empresas y plataformas digitales, sino también con agentes inteligentes capaces de buscar información, ejecutar tareas, gestionar procesos e incluso actuar en representación de un usuario. En este contexto, el desafío ya no será únicamente verificar que una persona es quien dice ser, sino validar identidades, autorizaciones e interacciones en tiempo real, fortaleciendo la confianza en un entorno donde las decisiones y transacciones serán cada vez más digitales, automatizadas e impulsadas por inteligencia artificial.
«La próxima etapa de la confianza digital estará marcada por la interacción entre personas, organizaciones y agentes inteligentes. En Experian vemos esta evolución como una oportunidad para fortalecer la forma en que validamos identidades, autorizaciones e interacciones, combinando datos, analítica avanzada e inteligencia artificial para generar confianza en tiempo real «, agregó Nieto.






