Tecnología

No solo Apple y Microsoft: la escasez mundial de chips de memoria RAM podría subir el precio de muchos productos para los chilenos

Los grandes de la industria, Apple y Microsoft, encendieron las alarmas la semana pasada. La primera subió entre 15% y 25% el precio de sus computadores Mac y tablets iPad en Estados Unidos, y hasta más de 50% el del Apple TV. La segunda anunció el tercer alza de precio de sus consolas Xbox en poco más de un año: desde el 1 de agosto, los modelos de 512 GB subirán US$100 y los de 1 TB, US$150.

Ambas alzas responden a una escasez sin precedentes de chips de memoria RAM (DRAM) y almacenamiento (NAND), componentes que están en prácticamente cualquier dispositivo electrónico. Según Counterpoint Research, estos precios se han cuadruplicado en los últimos tres trimestres; TrendForce estima alzas de entre 50% y 100% por trimestre desde fines de 2025, sin señales de que la tendencia se frene antes de 2027.

Para Luis Galaz Rodway, director de carreras del área de Informática del Instituto Profesional Santo Tomás (IPST), sede Talca, la magnitud de las cifras no es casualidad: se trata de una combinación de factores que rara vez coinciden de esta forma. «Todo esto es la tormenta perfecta para el aumento de precios», explicó el académico en entrevista con Radio Infinita.

El impacto en los servicios del país

Este ajuste golpea con particular fuerza a organizaciones que compran equipos en volumen: «las empresas y el sector educativo, que son los grandes compradores de equipos de gama base, sufren el mayor impacto, porque renovar las flotas de computadores ahora requiere presupuestos sustancialmente mayores», indica Galaz.

Consultado sobre el impacto específico en Chile, Galaz es transparente sobre los límites de una proyección exacta, pero entrega un dato duro: «los precios de los contratos mayoristas de chips de memoria RAM tipo DRAM han tenido un aumento sostenido de entre 15% y 20% por trimestre desde fines de 2023», detalla, citando datos de consultoras internacionales de la industria.

Con todo, el académico proyecta que el efecto sobre los consumidores chilenos será significativo pero transitorio: «a nosotros nos va a pegar, y va a ser un aumento de precio importante que va a impactar en casi todos los servicios en Chile. Pero esto es a corto plazo, porque a largo plazo el mercado necesariamente se tiene que estabilizar», afirma. Según explica, el mecanismo de ajuste ya es conocido: «si existe una demanda importante de chips, aparecen otros fabricantes para proveer en la cadena de suministro lo que se precisa, pero esto no es instantáneo, sobre todo en una industria tan especializada». Galaz estima que restablecer una nueva cadena de producción —desplazada hacia países menos afectados por la guerra arancelaria y capaz de sostener precios competitivos— tomará entre tres y cuatro años.

El público, agrega Galaz, tiene motivos concretos para la alarma: «los precios de los sistemas base —computadores, teléfonos inteligentes, tablets— se verán afectados con un alza de entre 150 y 300 dólares por equipo». Según explica, el problema es una combinación de dos fuerzas: por un lado, la oferta de hardware; por otro, una demanda de software impulsada por la era de la inteligencia artificial.

El sector tecnológico en un reto sin precedentes

Los principales fabricantes de memoria RAM del mundo —Samsung, SK Hynix y Micron— han debido reestructurar sus líneas de producción para priorizar la memoria de banda ancha, la que utilizan los centros de datos de inteligencia artificial, en desmedro de la memoria RAM convencional destinada a teléfonos y computadores.

A esto se suma un factor geopolítico: «no hay que dejar fuera la guerra arancelaria entre China y Estados Unidos, que ha puesto impuestos a la importación de semiconductores de casi un 105%», advierte Galaz, aunque precisa que ese arancel aún no ha golpeado directamente a los teléfonos.

El propio Tim Cook, CEO de Apple, calificó la situación como «inevitable» e «insostenible» para la compañía. Microsoft, por su parte, señaló que los costos de memoria y almacenamiento para sus consolas se han multiplicado por más de 2,5 veces, con expectativas de que vuelvan a duplicarse hacia 2027.

Apple, que ya había dejado entrever esta determinación semanas antes, reconoció en un comunicado que el sector de la electrónica de consumo «se enfrenta a un reto sin precedentes» por el aumento extraordinario en la demanda de memoria RAM y almacenamiento que ha generado la expansión acelerada de los data centers de inteligencia artificial. La compañía admitió que había logrado proteger a sus clientes de las alzas hasta ahora, pero que la situación la obligó a subir precios en varios productos, y remarcó que sigue trabajando para encontrar soluciones.

Según Galaz, el salto en los requerimientos mínimos de memoria RAM no es casualidad: «Apple decidió que sus modelos base de 8 GB desaparezcan, porque Apple Intelligence exige un mínimo de 16 GB. Ese costo mayor en chips se traspasa directamente al precio final del consumidor», sostiene. Microsoft sigue un camino similar con Windows Copilot+, que también exige 16 GB de memoria RAM como piso técnico. «Antes, un equipo con 16 GB era grande y caro; hoy es el mínimo indispensable», resume el académico.

Shares: